domingo, 05 de noviembre de 2006

Complejo Agroindustrial Azucarero “Ezequiel Zamora”

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Una de las acciones más nefastas del imperialismo contra la mayoría de las naciones del mundo ha sido, sin duda alguna, el control de las independencias a través de la tecnología, la reducción del gasto social, la explotación económica, la dominación política y la exclusión social. La punta de lanza: el dominio sobre la agroalimentación, este último elemento determina el sometimiento de los pueblos, partiendo de que se puede sobrevivir sin tecnología, con políticas paupérrimas, pero no sin alimentos. Foto: Tecnicos del INEA.

Paradójicamente, la demografía de los hombres del campo que alimentan a la humanidad entera apenas oscila 7%. América Latina es el subcontinente más rico en especies vegetales y caudales hídricos del mundo; sin embargo, un gran contingente de sus ciudadanos enrola las filas del hambre y la de los campesinos se convirtió en una constante exclusión en las últimas cinco décadas. En repetidas ocasiones, miles de campesinos sólo atinaban a una comida diaria y fueron condenados al mayor de los ostracismos; mientras tanto, grandes corporaciones tomaron sus manos, sus tierras y sus faenas. A estos miles de campesinos, el mundo le debe nada más y nada menos que el vital derecho de la alimentación.

Cuando se dio comienzo a la transformación del campo venezolano, se parte de una visión económica social: qué estructura de la sociedad se va dando para la producción, si comunidades organizadas, asociaciones de productores, cooperativas, etc. Desde el punto de vista realista, una de las acciones antiimperialistas tiene como contrapartida el desarrollo endógeno que busca eliminar el déficit aunado a la independencia agroalimentaria, autoabastecimiento, además de erigirse como modelo probado para la erradicación del flagelo de la pobreza, que es el más grande de los contaminantes del mundo.

Con la puesta en marcha de las actuales políticas públicas se ha creado una serie de orientaciones y estrategias que acompañan al desarrollo del país, como la creación de estructuras para la producción económica, donde el Complejo Agroindustrial Azucarero “Ezequiel Zamora” se erige como modelo y hoy es parte integral del eje de desarrollo Orinoco-Apure de Venezuela.

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Proyección del CAAEZ

Entre los ríos Bocono y Mazparro, al lado del pie de monte andino, donde finalizan las montañas y comienzan las llanuras, se levanta la Troncal 5, que es la autopista José Antonio Páez, dentro de los estados Barinas y Portuguesa. De esta vía nacional sale un ramal que conduce al pueblo de Sabaneta, donde durante años se desarrolló una serie de rubros de producción agrícola considerada tradicionales: arroz, maíz, sorgo, ajonjolí y otros no menos importantes. Con la Ley de Tierras comenzó un estudio científico de la clasificación del nivel del suelo, que determinó el uso que se le debe dar a la tierra, arrojando como resultado que un rubro factible y positivo era la caña de azúcar.

En la región, por excelencia agrícola y ganadera, rica en recursos hídricos, existe un polo de desarrollo que va, desde la dotación de tierras hasta asistencia técnica y financiera, garantías de mercado y lo más importante: la transformación de la calidad de vida del agricultor, tomando como indicadores, educación, vivienda, salud, transporte, alimentos, servicios básicos, agua, luz y teléfono. En esta área de desarrollo endógeno nació el Complejo Agroindustrial Azucarero “Ezequiel Zamora”, generando una ruptura con la pobreza rural. Hoy, 69 campesinos se abren paso y acompañan la puesta en marcha de un proyecto de cañaverales que genera 6 mil empleos directos, 18 mil indirectos y beneficia a más de 72 mil personas en 5 municipios de los estados mencionados. Dentro de los fundamentos del Complejo, considerada la central más moderna de América del Sur, se encuentran en proceso 9 instalaciones de carácter industrial, una planta para azúcar morena y otra para azúcar refinada, una planta eléctrica, abono orgánico, destilería, fábrica de ron, planta de recuperación de dióxido de carbono, piensos balanceados y bloques nutricionales. Previo a la ejecución de la obra, se realizó una serie de estudios y proyectos, ya concluidos, sobre factibilidad agroindustrial, impacto ambiental, ingeniero geológico, hidrológico, agroclimático, atmosférico, riesgos e ingeniería básica y resistividad del terreno.



Semillas

“Patrimonio de la Humanidad”

En el complejo operan 7 gerencias altamente calificadas, una de ellas es la Unidad de Desarrollo Agrícola que ejecuta las políticas de variedades, semillas y enfermedades; tiene el programa de certificación de semillas con su respectivo banco que contiene, desde la básica hasta la comercial, garantizando la óptima calidad; opera rescatando la pureza vegetal y la calidad genética, para luego entregársela a los productores. Actualmente, hay sembradas 9 variedades y un jardín con 23 especimenes.

Otro componente es el programa fitosanitario que permite controlar plagas y enfermedades a través de medios biológicos, para cuyo fin se levantó un área donde forman y capacitan a 130 productores en el manejo del cultivo de la caña de azúcar, lo que se traduce en manejo integrado de plagas, el cual permite el uso de químicos sólo cuando se amerita. En principio, el laboratorio trabaja con los recursos del CAAEZ, pero se estima que con la venta de la semilla y los medios biológicos se dará un paso hacia el autofinanciamiento. La biofábrica que está dentro del programa de certificación de variedades y semillas permitirá la multiplicación masiva a través del cultivo de tejido de las principales variedades y garantiza la sanidad integral vegetal de todo el cultivo. Para los agricultores es un “gran avance porque la construcción de los otros 15 centrales de etanol permitirá ayudar y contribuir en la seguridad alimentaria que en el caso de la caña de azúcar, es la energía que consumiremos como venezolanos”.

El megaproyecto cuenta con una estación agrometereológica elaborada por el Ministerio del Ambiente, automatizada, clase “A”, que permitirá la cuantificación de todos los registros de humedad, temperatura, etc., además de la presencia de una red pluviométrica en cada uno de los municipios para cuantificar precipitación y saber cuando deben liberar y sembrar en función del área agrícola del CAAEZ.

Para el momento de la realización del reportaje estaban llegando a Sabaneta 13 tractores. La presidenta del CAAEZ, ingeniera María Teresa Dávila, nos informa que son de alto HP. Esos equipos están al servicio de los productores de caña, permitiendo minimizar sus costos de producción y tener un mayor rendimiento con relación al cultivo, cuya responsabilidad es competencia de las unidades de división de cada uno de los municipios del área de influencia del CAAEZ. Dentro de cada división hay un equipo que trabaja y ejecuta las labores agrícolas, de manera que los agricultores tengan a su servicio los tractores bajo la égida de la participación.



Los cascos azules del azúcar

El camino a la central se reviste y bordea con el verde de los cañaverales, que dan la bienvenida a una nueva cultura agrícola. A lo lejos se divisan personas trabajando, todas tienen cascos azules. Son trabajadores que hacen avanzar un complejo y están consagrados a un proyecto que han planificado. Llegan camiones, alzadoras, cosechadoras y remolques. La familia CAAEZ está trabajando armónicamente, desde cocineras hasta obreros, campesinos, técnicos, ingenieros, transportistas y todos los demás. En los alrededores de la central se construyen obras anexas, como los edificios socioadministrativos, las residencias para técnicos, los talleres de industria, los almacenes generales, un conjunto de 32 obras, en fin, un núcleo de construcción de la planta industrial con sus anexos. Para la fecha de nuestra entrevista se han recibido 169 contenedores de equipos, más 55 piezas sobredimensionadas, lo cual representa 34.46% como el universo total de la planta.

Resultados: la planta física como tal se erige en 134 hectáreas, que incluyen la finca y la central que alimentará 7 mil toneladas de caña el día que tiene que moler; a ese paso vertiginoso, en menos de una década, a juicio de los cañicultores, Venezuela dejará de ser importadora de azúcar. Con este central más el de Cojedes y el de Anzoátegui, la meta es la exportación.

Dentro del sistema operativo se ubica la Gerencia de Inversiones Agrícolas, cuyos objetivos van enmarcados, desde el alcohol para la salud, ron, azúcar, caramelos y energía hasta la materia orgánica para ser incorporada a los suelos de los cañaverales como fundamento de un complejo que se define como el más moderno de Suramérica, por la serie de instalaciones, como la molienda y la centrifuga de origen brasilero. Al mismo tiempo, esta gerencia incluye la puesta en marcha de vialidad, drenajes, construcción de los canales de riego por tubería, goteo y gravedad, que son los diferentes tipos de riego; las fuentes son los ríos y caños existentes. El sistema de riego también va dirigido a los cultivos hortículas, cereales y leguminosas.

En menos de tres años se superó de 700 a 6.639 hectáreas desarrolladas a partir de 2002. La meta en una primera etapa es de 14.000 en 2008; posteriormente 17.000 y en un futuro cercano de 17 a 21 mil hectáreas.

Dentro de los nuevos aspectos alrededor de los cuales se organizó el CAAEZ, está el grupo de pioneros denominado “69”, debido a los beneficios del programa social. Insertó a más de 900 hombres del campo –83% son pequeños productores que no sobrepasan las 30 hectáreas-. Las tierras, en su mayoría, son del Estado; algunas, de la Alcaldía y muy pocas, privadas. El central otorga un anticipo sobre cosecha, con el que pueden sostener a su familia durante el primer año de siembra.

En lo inherente a los accesos a las parcelas, las vialidades internas, éstas han beneficiado a los pobladores de los cinco municipios de los dos estados que componen el complejo, como los cultivadores de arroz, maíz, girasol y ajonjolí, que no contaban con vías de acceso para cotizar sus productos en el mercado. El universo de las reformas impuesta por el CAAEZ en la región indica que, desde la infraestructura hasta el sistema de riego y vialidad, es lo que proyecta el CAAEZ, un área de influencia que va más allá de una central. Considerando las declaraciones de los agricultores, los beneficios obtenidos por sus siembras les ha demostrado que la caña no compite con ningún rubro, entre otras variables, por el otorgamiento del crédito financiado por el CAAEZ, a una tasa de interés de 8%, con un primer año de gracia y cuatro para pagar. El financiamiento incluye todo lo que es la plantilla de fomento agrícola, deforestación y nivelación del suelo hasta el corte. El CAAEZ envía los tractores y comienza la zafra o la cosecha; toda la producción de la caña es adquirida por el CAAEZ. Es importante acotar que las políticas financieras repercutieron en el resto de las casas comerciales que ablandaron los financiamientos en rubros como arroz y maíz, generando una reacción en cadena en materia de competitividad agrícola.

Con respecto a la caña, cuando se hizo el estudio de factibilidad se estimó que el productor obtendría una ganancia de un millón de bolívares por hectárea por año; después de tres cosechas se calculan las ganancias en dos millones por hectáreas por año. El incremento del capital dio un giro a las actividades comerciales de la región.





La acción campesina

Testimonios

El pionero de la primera parcela que se sembró por CAAEZ fue Carlos Alexis Sáez, quien estudió hasta 4to año de bachillerato y se dedicó a ser camionero porque a pesar de tener una parcela, los intereses para créditos agrícolas eran muy altos. “Yo sembraba arroz y era difícil la recepción del rubro, no veía ganancias para sostener un cuadro de familia, hasta que un buen día me topé con un compadre que estaba aspirando a sembrar caña y me sumé al proyecto”. Recuerda que comenzó el 26 de octubre de 2002 y detrás de él, 68 productores más, por eso se denominan el “Grupo 69”.

“El profesor Adán Chávez sembró la primera mata de caña del CAAEZ, luego el jefe de Estado nos visitó y lanzó un Aló Presidente” desde estas tierras. El grupo fue beneficiado inmediatamente con capacitación gratuita para mantenimiento y asistencia de la caña, un crédito al 8% de interés fijo un año de gracia y 4 para pagar”.

Para Sáez, cada quien ha puesto su grano de arena en la materialización del proyecto. Señala, con respecto a la asistencia técnica cubana, que comenzaron 13 jóvenes y otros cientos de trabajadores que sólo recibían una pequeña dieta “¡Aquí hay mucho esfuerzo!”. De hecho, “empezamos las faenas agrícolas en pleno paro petrolero, sin gasoil, ni aceite, ni tractores. Sembramos 702 hectáreas”. Uno de los elementos más importantes es la transformación radical y súbita a la calidad de vida. Si bien es cierto que cada parcela contaba con su vivienda edificada sólo para dos personas, los cañicultores nos han mostrado las ampliaciones que han logrado gracias a la primera cosecha de caña; otros han adquirido nuevas viviendas incluso para sus hijos, como el caso de la productora Carmen Otilia Díaz, quien vive en el Poblado Dos. Ella refiere que viene de ser productora de maíz, arroz y sorgo: “Cuando el CAAEZ llegó a este municipio cambió la vida de los pequeños productores. Con ese primer año de gracia compré casa para mis hijos, le arreglé la casa a mi hija y le abrí un negocio en Margarita”.

Los pobladores de la zona consideran que el CAAEZ trajo consigo una gran fuente de empleo. Desde la óptica comercial, en cuatro años se multiplicaron farmacias, negocios, bancos, etc. El progreso entró con el CAAEZ y podemos decir que “tenemos las mejores cañas de Venezuela”. El Poblado Dos tiene 2.145 habitantes, un instituto de educación hasta bachillerato, su propio centro de asistencia médica y está a cinco minutos de Sabaneta, donde opera la extensión de la Unellez, la UBV y la Unefa.

José Salomón Sánchez nos hace un recuento de su experiencia sobre las familias campesinas que afrontaron situaciones económicas difíciles: “Con la siembra del arroz y del girasol pasamos hambre y había mucho desempleo, incluso para los obreros”. Los resultados como cañicultor: con la primera cosecha o zafra, compró una parcela y con la segunda, un camión. Además de arreglar su casa, mantiene muy bien a su familia. Dice que la demanda laboral es tal que no consigue contratar obreros agrícolas para su parcela.

Dentro de la categoría de agricultores de la caña, José Gaudencio Hernández amplía los beneficios como los del control de plaga y las vías de acceso hacia las parcelas, que es un proyecto ejecutado por el convenio CAAEZ-Inder. Las parcelas están divididas por lotes de 30 hectáreas, subdivididas a su vez en 10, donde cada isla representa a tres productores de la zona; por ejemplo, el sector 1-B del poblado uno era una zona de reserva, considerada así por no tener acceso a crédito gracias a la ausencia del sistema de riego; al incorporarse al CAAEZ dejó de ser una reserva productora, ya no está aislado, ahora está incluido dentro del plan de siembra de caña.

La expresión de satisfacción conjunta de los campesinos la encontramos en Francisca Hidalgo, quien además funge como suplente en la Junta Directiva del Caaez, constituida por 10 miembros, 5 principales y sus respectivos suplentes, nombrados tanto por los gobiernos nacional, regional y municipal y los agricultores. Francisca considera que el objetivo mancomunado es la culminación del central, aunado a la defensa de los intereses de la empresa de carácter social que los ha beneficiado a todos y donde unos cuantos pretendieron menoscabarla: “Comencé a sembrar caña el 22 de diciembre de 2002, tengo una casa equipada, vivo con mi familia y cuando no siembro, revendo mercancía”, afirma.



Impacto social

Siendo una empresa del Estado, el CAAEZ no sólo es generadora de beneficios sociales, sino que además es la primera del país con esa característica. Todo lo que es vialidad y puentes, más las miles de hectáreas, que no están concentradas una al lado de la otra. Cuando la central arregla una vía, lo hace en beneficio social para los productores de caña, asimismo, para todas las personas que allí viven. Si bien es cierto que el CAAEZ es una planta industrial, también es un proyecto social que atiende a los agricultores y sus demandas, créditos, tierras, semillas, seguros agrícolas y, lo más importante, al hombre del campo. En riego ha mejorado 100%, al igual que en vías. Los campesinos que fueron abandonados al ostracismo, gozan de un proceso de inclusión que se extiende hasta la oportunidad de que los agricultores accedan por vez primera a un seguro para sus familias.

“Aquí hay agradecimiento hacia CAAEZ. La vemos como la institución que vino a cambiar con sus beneficios la vida de nosotros los campesinos. Somos unos soldados más. El Presidente nos encomendó que ese central se construyera. CAAEZ somos todos. Con respecto al problema de corrupción que se presentó hace unos meses, nosotros lo hemos superado. El país no está aquí, no tiene nuestras vivencias, sólo lee los periódicos que colocan notas para manchar la imagen de una institución que vino y que nació en Sabaneta para darle prosperidad. La corrupción nada tiene que ver con CAAEZ. Hubo una gran disociación, nosotros los productores no nos regalamos ni siquiera la duda porque sabemos que CAAEZ es un organismo que nos asegura cosechas y los mercados. ¿Cuál fue el problema? Yo soy dueño de mi parcela, a mí me dan el dinero para que cubra los costos de esa parcela; soy responsable del crédito ante CAAEZ, busco personas que me hagan el trabajo y no le pago al organismo”.

Para quienes han seguido la evolución de esta central azucarera, es sorprendente comprobar el impacto social que ha llevado a un reconocimiento colectivo. Más allá de los cañaverales, el nuevo modelo de producción y las políticas agrícolas a partir de CAAEZ vislumbran la emancipación del campo venezolano a partir de la erradicación de la pobreza.

Omaira Zabib
ozabib@laverdadesdemiguel.com.ve
Publicado en el semanario http://www.lasverdadesdemiguel.com.ve


CAEEZ: Dirección: Nor-Este del Estado Barinas en el sector San Hipólito II – La Raya, Jurisdicción del Municipio Alberto Arvelo Torrealba, a 15 Km. aproximadamente de la población de Sabaneta, vía L002 Puente Páez – Puerto de Nutrias

Teléfonos:
58- 273-7755155 / 58- 273-7755432 / 58- 273-7755536 /

Dirección en Internet:
http://www.caaez.com/home.php

Comentarios

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Autor: patricia perez
Fecha: viernes, 17 de noviembre de 2006
Hora: 10:24

Sonrisaasi deben hacerse los reportajes del gobierno, es el mas completo de todos los que he leido hasta ahora, bien sustentado politicamente
Autor: Participante
Fecha: martes, 03 de abril de 2007
Hora: 4:15

remalditos cabrones ijueputas. atrevanse a comentar con lo sucedido con ese CAEEZ.

a ver si se atreven a comentar algo sobre el hecho de que no existe la pagina web indicada y q nadie contesta los telefonos

cobardes denuncien lo sucedido realmente con ese cebtral azucarero

delincuentes
Autor: Participante
Fecha: martes, 10 de abril de 2007
Hora: 13:42

pueden publicar la pagina web correcta, porq esa direccion que esta publicada no corresponde al CAAEZ
Autor: Participante
Fecha: viernes, 29 de febrero de 2008
Hora: 18:24

RebotadoDivertidoSonrojadoRollEyesFlashPayasoPayasoPayasoSonrisa GiganteSonrisa GiganteSonrisa GigantePayasoPayasoPayasoHeladoHelado
hellloooooo nesecito inf del azucarero gracias
Autor: Participante
Fecha: viernes, 09 de mayo de 2008
Hora: 18:33

VacilandoinvasorSonrisa GiganteArdiendoDemonioRebotadoRebotadolocoMentirosos digan en verdad lo que sucede que a los cañicultores no les an pagado y que supuestamente no hay presupuesto para meter nuevo ingreso pero los que manda Anibal Chavez si verdad y qien le paga Intti Mc Cormick le da de su sueldo o la P. de Recursos Humanos... SaposRebotadoRebotadoArdiendoDemonio
Autor: Participante
Fecha: sábado, 10 de mayo de 2008
Hora: 11:22

mentirosos, porq no se acercan hasta alla corroborarán la cantidad de personas y profesionales que han despedido por no prestarse a las continuas reparticion de tajada para el inti mc. cormick, quien AUN SIGUE TRABAJANDO PARA EL INTI }(ISNTITUTO NACIONAL DE TIERRAS) EN BARQUISIMETO ESTADO LARA, por eso es que ese señor nunca esta en el caaez si no una o cuando mucho dos veces a la semana, es su familias quienes se encargan de seguir robando, humillando y bejando a las personas q trabajan alla, ese carlos saenz o mejor conocido como coco esta super cuadraisimo con esa gente y la junta directiva se ha reducido a él y el ladron de mccormick.... DIGAN LA VERDADArdiendodesquiciadoArdiendoArdiendoArdiendoArdiendoArdiendoArdiendo
Autor: Participante
Fecha: lunes, 12 de mayo de 2008
Hora: 22:37

hola quiero consegir en el mensajes azucarero en res pueta prieto_g_ck@hotmail.com por fabor