Bush no convenció a China para sancionar a Irán por su plan nuclear
EEUU alegará autodefensa si decide atacar al país persa para evitar una controversia en la ONU como la de Irak
El presidente de EE UU, George W. Bush, no consiguió convencer a China para sancionar a Irán por su programa nuclear. Estados Unidos, partidario de imponer sanciones por el programa nuclear de la República Islámica -que Washington cree que tiene fines militares-, esperaba aprovechar la reunión ayer en Washington con el presidente chino, Hu Jintao, para atraer a Pekín a sus posiciones. Pero hasta el momento, China dejó claro que no es partidaria de sanciones a Teherán. Hu Jintao se comprometió a cooperar para resolver por medios diplomáticos las disputas sobre los programas nucleares de Irán y Corea del Norte.
En lo que respecta al programa nuclear de Corea del Norte, el presidente estadounidense pidió más ayuda a Pekín para lograr avances en las conversaciones a seis bandas.
Por su parte, Rusia advirtió al régimen de Teherán de que su postura sobre su cuestionado programa nuclear dependerá del contenido del informe que presentará a finales de mes a la ONU el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei. Los dirigentes de Egipto, Francia, Alemania y España coincidieron ayer en pedir una solución negociada para no desestabilizar Oriente Medio.
Fuentes oficiales del Gobierno de EE UU afirmaron que si decidiera atacar Irán para sancionar directamente sus ambiciones nucleares alegaría autodefensa para evitar la conformidad del Consejo de Seguridad de la ONU. De esta manera, el Gobierno de Bush evitaría la controversia en Naciones Unidas tal y como sucedió cuando decidió invadir Irak en marzo de 2003.
La visita de Hu a Bush comenzó con una manifestante china logró gritar contra el presidente chino, «¡Presidente Bush, impida que (Hu) persiga a los Falun Gong!», una secta religiosa prohibida en China, dijo en un inglés de fuerte acento. En chino, aseguró que «¡presidente Hu, sus días están contados!». En el exterior del complejo de la Casa Blanca, varios centenares de manifestantes mostraban pancartas en apoyo a Falun Gong, a favor de la independencia de Tíbet y en contra de las reclamaciones de Pekín sobre Taiwán.
Antes de ver a Bush, el presidente chino, Hu Jintao, ha hecho escala en Seattle (estado de Washington, en la costa oeste), donde ha visitado una de las plantas de producción del gigante aeronáutico Boeing, y se ha reunido con el hombre más rico del mundo, el fundador de Microsoft, Bill Gates.
Con nformación de lne.es y telecinco.es
El presidente de EE UU, George W. Bush, no consiguió convencer a China para sancionar a Irán por su programa nuclear. Estados Unidos, partidario de imponer sanciones por el programa nuclear de la República Islámica -que Washington cree que tiene fines militares-, esperaba aprovechar la reunión ayer en Washington con el presidente chino, Hu Jintao, para atraer a Pekín a sus posiciones. Pero hasta el momento, China dejó claro que no es partidaria de sanciones a Teherán. Hu Jintao se comprometió a cooperar para resolver por medios diplomáticos las disputas sobre los programas nucleares de Irán y Corea del Norte.
En lo que respecta al programa nuclear de Corea del Norte, el presidente estadounidense pidió más ayuda a Pekín para lograr avances en las conversaciones a seis bandas.
Por su parte, Rusia advirtió al régimen de Teherán de que su postura sobre su cuestionado programa nuclear dependerá del contenido del informe que presentará a finales de mes a la ONU el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei. Los dirigentes de Egipto, Francia, Alemania y España coincidieron ayer en pedir una solución negociada para no desestabilizar Oriente Medio.
Fuentes oficiales del Gobierno de EE UU afirmaron que si decidiera atacar Irán para sancionar directamente sus ambiciones nucleares alegaría autodefensa para evitar la conformidad del Consejo de Seguridad de la ONU. De esta manera, el Gobierno de Bush evitaría la controversia en Naciones Unidas tal y como sucedió cuando decidió invadir Irak en marzo de 2003.
La visita de Hu a Bush comenzó con una manifestante china logró gritar contra el presidente chino, «¡Presidente Bush, impida que (Hu) persiga a los Falun Gong!», una secta religiosa prohibida en China, dijo en un inglés de fuerte acento. En chino, aseguró que «¡presidente Hu, sus días están contados!». En el exterior del complejo de la Casa Blanca, varios centenares de manifestantes mostraban pancartas en apoyo a Falun Gong, a favor de la independencia de Tíbet y en contra de las reclamaciones de Pekín sobre Taiwán.
Antes de ver a Bush, el presidente chino, Hu Jintao, ha hecho escala en Seattle (estado de Washington, en la costa oeste), donde ha visitado una de las plantas de producción del gigante aeronáutico Boeing, y se ha reunido con el hombre más rico del mundo, el fundador de Microsoft, Bill Gates.
Con nformación de lne.es y telecinco.es

