Paraguay: Campesinos en conflicto con gobierno
Grupos campesinos del departamento paraguayo de San Pedro, ubicado al centro del país, exigen a la estatal Secretaría del Ambiente que “regularice la situación” sobre la propiedad de unas mil hectáreas de tierras que actualmente ocupan y de las que podrían ser desalojados.
Pero las autoridades paraguayas afirman que los campesinos están asentados en una reserva forestal, y que su presencia en esa zona está “depredando” áreas silvestres protegidas.
Voceros de la secretaría ambiental señalan que los labriegos “no cumplieron con los trabajos” a los que se comprometieron, y por eso deben abandonar las tierras.
El secretario de dicha repartición, Alfredo Molinas, dijo que los campesinos “invadieron” la reserva forestal, y que pese a mantener una serie de reuniones con los ocupantes no fue posible encontrar “ninguna salida”.
El funcionario manifestó que algunos de los “ocupantes ilegales” de la reserva enfrentan denuncias penales por tráfico de madera, robo de ganado y tentativa de homicidio, entre otros delitos.
Los campesinos, que llevan más de veinte días acampados frente al edificio de esa oficina pública en Asunción, capital del país, rechazaron todas las acusaciones, y advirtieron que mantendrán sus medidas de lucha. Según argumentaron, las autoridades se comprometieron a dar una solución que “nunca llegó”.
Una coalición de organizaciones campesinas de San Pedro presentó a mediados de febrero una denuncia contra la actividad en esa zona de las denominadas Organizaciones de Defensa y Seguridad, dependientes del Ministerio del Interior, que según afirman “torturan y asesinan” a los pobladores.
Según aseguraron en esa ocasión, el gobierno paraguayo “criminaliza” la lucha social, mientras permite que los grupos paramilitares realicen “allanamientos sin orden judicial, torturas y hasta ejecuciones”.
Pero las autoridades paraguayas afirman que los campesinos están asentados en una reserva forestal, y que su presencia en esa zona está “depredando” áreas silvestres protegidas.
Voceros de la secretaría ambiental señalan que los labriegos “no cumplieron con los trabajos” a los que se comprometieron, y por eso deben abandonar las tierras.
El secretario de dicha repartición, Alfredo Molinas, dijo que los campesinos “invadieron” la reserva forestal, y que pese a mantener una serie de reuniones con los ocupantes no fue posible encontrar “ninguna salida”.
El funcionario manifestó que algunos de los “ocupantes ilegales” de la reserva enfrentan denuncias penales por tráfico de madera, robo de ganado y tentativa de homicidio, entre otros delitos.
Los campesinos, que llevan más de veinte días acampados frente al edificio de esa oficina pública en Asunción, capital del país, rechazaron todas las acusaciones, y advirtieron que mantendrán sus medidas de lucha. Según argumentaron, las autoridades se comprometieron a dar una solución que “nunca llegó”.
Una coalición de organizaciones campesinas de San Pedro presentó a mediados de febrero una denuncia contra la actividad en esa zona de las denominadas Organizaciones de Defensa y Seguridad, dependientes del Ministerio del Interior, que según afirman “torturan y asesinan” a los pobladores.
Según aseguraron en esa ocasión, el gobierno paraguayo “criminaliza” la lucha social, mientras permite que los grupos paramilitares realicen “allanamientos sin orden judicial, torturas y hasta ejecuciones”.

