Parece imposible que en un país culto, con una tradición democrática como Venezuela, haya podido degenerar hasta el punto de que este simio con camisa roja, pueda convertirse en Presidente de la República.
Sus fantochadas quedarían en eso, en payasadas caribeñas, si no fuear por que es un dictador en potencia, un marxista enloquecido que puede llevar a su país a una guerra civil y desestabilizar todo el continente americano.