Venezuela protesta formalmente por palabras Tony Blair Pdte. de Inglaterra
Venezuela presentó el jueves una nota de protesta al gobierno británico en la que acusa al primer ministro, Tony Blair, de violar el derecho internacional y no respetar la soberanía del país tras sus declaraciones sobre la nación sudamericana.
Foto de Archivo
Blair afirmó el miércoles ante el Parlamento en Londres que el gobierno de Venezuela debía respetar las reglas de la comunidad internacional para recibir el mismo trato.
"La República Bolivariana rechaza tajantemente las mencionadas declaraciones del señor Antony Blair, por constituirse en una clara violación de los principios fundamentales del derecho internacional," dijo la cancillería en un comunicado que contenía la nota de protesta, que fue enviada a la embajada británica en Caracas.
Agregó que el "Ministerio de Relaciones Exteriores se permite recordarle al Primer Ministro Blair, que los fundamentos del derecho internacional que parece desconocer son: el reconocimiento a la igualdad jurídica de los Estados, el pleno respeto a los principios de soberanía, de no injerencia y de autodeterminación de los pueblos, entre otros.
Los comentarios de Blair desataron el miércoles la indignación del presidente Hugo Chávez, quien mandó "al zipote" (diablo) al premier inglés, el principal aliado del presidente estadounidense George W. Bush, a quien el mandatario venezolano llama "Mister Danger" (Señor Peligroso).
Horas antes de enviar la nota de protesta, Chávez había afirmado que Inglaterra no ha respetado la soberanía de otras naciones y exigió a Blair devolver las islas Malvinas a Argentina.
Las islas, al sur de Argentina, fueron testigo de una cruenta guerra de tres meses entre el país sudamericano, que reclama la soberanía del lugar, y Gran Bretaña en 1982. El enfrentamiento dejó unos 900 soldados muertos y casi 2000 heridos.
Respuesta apropiada
En palabras del vicepresidente venezolano, la respuesta de Chávez "es apropiada para una insolencia del primer ministro, que no tenía por qué meter en su discurso a Venezuela".
Su país -explicó- tenía hasta ahora "relaciones muy cordiales, pacíficas, comerciales, económicas, culturales con Gran Bretaña, y ahora el señor Blair viene a perturbarlas"
"¿Cuándo Venezuela ha irrespetado el orden internacional? - se preguntó- Nosotros somos respetuosos como nadie del orden internacional. Yo no he escuchado al señor Blair una sola condenatoria, por ejemplo, a las torturas en Guantánamo o a los 'huecos negros' donde meten a los prisioneros en Europa".
Rangel agregó: "Tampoco le he escuchado nada en torno a la actitud del señor Bush de amparar y proteger a terroristas como (el anticastrista de origen cubano) Luis Posada Carriles".
En el Reino Unido
Para conocer la reacción del gobierno británico, BBC Mundo se comunicó con la oficina de prensa del número 10 de Downing Street, la residencia del premier del Reino Unido.
Un vocero gubernamental expresó: "Venezuela tiene derecho a sostener sus puntos de vista. Nosotros no vamos a responder. No tenemos nada que añadir a lo que el primer ministro manifestó en la Cámara de los Comunes" del parlamento británico.
Mientras que el gobierno declina continuar con la polémica, un parlamentario del propio partido de Tony Blair increpó al primer ministro por lo que calificó de "declaraciones imprudentes" y llamo a debatir el tema.
El diputado laborista John Trickett dijo: "Si no podemos coincidir acerca de la conveniencia de las relaciones internacionales de Venezuela, al menos debemos celebrar sus logros sociales al eliminar las divisiones y desigualdades presentes en todo el Tercer Mundo".
El líder de la Cámara de los Comunes, Geoff Hoon, sugirió a Trickett que expusiera sus preocupaciones en la sesión parlamentaria de preguntas que se formularán al Ministerio británico de Relaciones Exteriores la semana entrante.
En la BBC:
El director del Instituto Real de Asuntos Internacionales del Reino Unido, Victor Bulmer-Thomas, autor de varios libros sobre América Latina, le dijo a BBC Mundo que Blair emitió sus declaraciones contra Chávez por dos razones.
"Primero porque Blair ha recibido cierta presión del gobierno del presidente Bush en Estados Unidos de prestar más atención al fenómeno de Chávez, dado que la administración Bush piensa que Chávez es un reto para el hemisferio y también, por supuesto, para EE.UU.", dijo.
"En segundo lugar, no hay una política exterior común de parte de la Unión Europea con respecto a Chávez, pero tal vez este año haya un esfuerzo de formarla y quizás Blair quiera establecer la indicación de que una política común de la UE no puede dar a Chávez la misma aprobación que tiene un gobierno como el de Brasil, por ejemplo", añadió.
Bulmer-Thomas, quien se especializa en America Latina y economía, opinó que "en Europa no hay ningún interés por parte de la mayoría de los estados de formar un frente anti-Chávez, y la personalidad y el perfil del primer ministro Tony Blair no son tales que él pueda establecer un tipo de liderazgo frente a Chávez por parte de la UE en este momento".
El académico considera que las declaraciones de Blair no van a ayudar mucho a mejorar las relaciones bilaterales y dijo que "hay que recordar que hace cuatro años, durante el intento de golpe contra Chávez, un ministro británico apoyó el intento de golpe, diciendo que Chávez era un tipo de dictador y muy peligroso".

Blair afirmó el miércoles ante el Parlamento en Londres que el gobierno de Venezuela debía respetar las reglas de la comunidad internacional para recibir el mismo trato.
"La República Bolivariana rechaza tajantemente las mencionadas declaraciones del señor Antony Blair, por constituirse en una clara violación de los principios fundamentales del derecho internacional," dijo la cancillería en un comunicado que contenía la nota de protesta, que fue enviada a la embajada británica en Caracas.
Agregó que el "Ministerio de Relaciones Exteriores se permite recordarle al Primer Ministro Blair, que los fundamentos del derecho internacional que parece desconocer son: el reconocimiento a la igualdad jurídica de los Estados, el pleno respeto a los principios de soberanía, de no injerencia y de autodeterminación de los pueblos, entre otros.
Los comentarios de Blair desataron el miércoles la indignación del presidente Hugo Chávez, quien mandó "al zipote" (diablo) al premier inglés, el principal aliado del presidente estadounidense George W. Bush, a quien el mandatario venezolano llama "Mister Danger" (Señor Peligroso).
Horas antes de enviar la nota de protesta, Chávez había afirmado que Inglaterra no ha respetado la soberanía de otras naciones y exigió a Blair devolver las islas Malvinas a Argentina.
Las islas, al sur de Argentina, fueron testigo de una cruenta guerra de tres meses entre el país sudamericano, que reclama la soberanía del lugar, y Gran Bretaña en 1982. El enfrentamiento dejó unos 900 soldados muertos y casi 2000 heridos.
Respuesta apropiada
En palabras del vicepresidente venezolano, la respuesta de Chávez "es apropiada para una insolencia del primer ministro, que no tenía por qué meter en su discurso a Venezuela".
Su país -explicó- tenía hasta ahora "relaciones muy cordiales, pacíficas, comerciales, económicas, culturales con Gran Bretaña, y ahora el señor Blair viene a perturbarlas"
"¿Cuándo Venezuela ha irrespetado el orden internacional? - se preguntó- Nosotros somos respetuosos como nadie del orden internacional. Yo no he escuchado al señor Blair una sola condenatoria, por ejemplo, a las torturas en Guantánamo o a los 'huecos negros' donde meten a los prisioneros en Europa".
Rangel agregó: "Tampoco le he escuchado nada en torno a la actitud del señor Bush de amparar y proteger a terroristas como (el anticastrista de origen cubano) Luis Posada Carriles".

En el Reino Unido
Para conocer la reacción del gobierno británico, BBC Mundo se comunicó con la oficina de prensa del número 10 de Downing Street, la residencia del premier del Reino Unido.
Un vocero gubernamental expresó: "Venezuela tiene derecho a sostener sus puntos de vista. Nosotros no vamos a responder. No tenemos nada que añadir a lo que el primer ministro manifestó en la Cámara de los Comunes" del parlamento británico.
Mientras que el gobierno declina continuar con la polémica, un parlamentario del propio partido de Tony Blair increpó al primer ministro por lo que calificó de "declaraciones imprudentes" y llamo a debatir el tema.
El diputado laborista John Trickett dijo: "Si no podemos coincidir acerca de la conveniencia de las relaciones internacionales de Venezuela, al menos debemos celebrar sus logros sociales al eliminar las divisiones y desigualdades presentes en todo el Tercer Mundo".
El líder de la Cámara de los Comunes, Geoff Hoon, sugirió a Trickett que expusiera sus preocupaciones en la sesión parlamentaria de preguntas que se formularán al Ministerio británico de Relaciones Exteriores la semana entrante.
En la BBC:
El director del Instituto Real de Asuntos Internacionales del Reino Unido, Victor Bulmer-Thomas, autor de varios libros sobre América Latina, le dijo a BBC Mundo que Blair emitió sus declaraciones contra Chávez por dos razones.
"Primero porque Blair ha recibido cierta presión del gobierno del presidente Bush en Estados Unidos de prestar más atención al fenómeno de Chávez, dado que la administración Bush piensa que Chávez es un reto para el hemisferio y también, por supuesto, para EE.UU.", dijo.
"En segundo lugar, no hay una política exterior común de parte de la Unión Europea con respecto a Chávez, pero tal vez este año haya un esfuerzo de formarla y quizás Blair quiera establecer la indicación de que una política común de la UE no puede dar a Chávez la misma aprobación que tiene un gobierno como el de Brasil, por ejemplo", añadió.
Bulmer-Thomas, quien se especializa en America Latina y economía, opinó que "en Europa no hay ningún interés por parte de la mayoría de los estados de formar un frente anti-Chávez, y la personalidad y el perfil del primer ministro Tony Blair no son tales que él pueda establecer un tipo de liderazgo frente a Chávez por parte de la UE en este momento".
El académico considera que las declaraciones de Blair no van a ayudar mucho a mejorar las relaciones bilaterales y dijo que "hay que recordar que hace cuatro años, durante el intento de golpe contra Chávez, un ministro británico apoyó el intento de golpe, diciendo que Chávez era un tipo de dictador y muy peligroso".

