viernes, 30 de septiembre de 2005

Debate: Bolívar, de Burgés a Socialista



“En los gobiernos populares y sobre todo en revolución, se necesita de mucha política para poder mandar”
Simón Bolívar


Indignación es lo menos que puedo expresar luego de leer el escrito publicado en aporrea.org bajo el título: “Bolívar, más burgués que socialista”… Un escrito que pretende trasfigurar el sentido social de una revolución, que Bolívar idealizó para un pueblo, conforme a un principio innovador y revolucionario, que, en el momento histórico que le tocó vivir, significaba una total transformación de los sistemas de gobiernos que imperaban en el planeta, y que eran tomados como modelos y ejemplos para las incipientes naciones que se liberaban… y así lo dijo Bolívar el 25 de mayo de 1826 en su modelo de gobierno:

“La soberanía del pueblo es la única autoridad legitima de las naciones”
Simón Bolívar


“Poder Popular”… un término que por primera vez hacía eco en los Congresos, Senados y Cámaras de Representantes del mundo político… Un término que, erróneamente, se le atribuye a Carlos Marx en su modelo socialista, pero que surgió con Bolívar cincuenta años antes, cuando idealizó un sistema de gobierno participativo:


“Es encantador el prospecto de un gran pueblo gobernado por autoridades bien enlazadas en si, circunscritas a sus atribuciones y eminentemente amantes de la gloria nacional”
Simón Bolívar


Eso es: “Poder Participativo”… un nuevo elemento que se suma al anterior, que concebía Bolívar, el estadista, y que marca la diferencia entre el socialismo de Carlos Marx y el Socialismo de Simón Bolívar… Si bien es cierto que Marx reconoce la autoridad legítima del pueblo en el logro de objetivos sociales y económicos, en su modelo de gobierno, Marx utiliza el término de “representación popular” para dirigir los destinos de la nación, bajo el principio inexorable de sustituir la propiedad privada por la autoridad pública, que, en defensa de sus privilegios al mejor estilo fascista, se hacen llamar “representantes del pueblo”, con la imposición de un modelo único partidista de obligatoria tolerancia; y de allí su fracaso como modelo de aceptación popular… Por el contrario, Bolívar fue más humanista en su modelo democrático socialista, para establecer un gobierno de participación popular, que hoy identificamos como Socialismo Bolivariano, que poco tiene que ver con el Socialismo de Carlos Marx que reconoce la autoridad legítima de una cúpula política para interpretar las querencias del pueblo… Al respecto de la crítica que haría Bolívar sobre este tipo de socialismo marxista, recordemos su mensaje del 27 de agosto de 1828, cuando las circunstancias políticas lo obligan adoptar un gobierno autoritario de representación popular, aún cuando ello significaba interpretar la querencia del pueblo:


“Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo”
Simón Bolívar


Dicho de otra manera, Bolívar sólo reconocía el poder participativo de un pueblo en los asuntos de gobierno; tal cual hoy reconocemos en la Revolución Bolivariana con sus baluartes principios de participación popular:


“La única manera de atender las necesidades del pueblo, es dándole poder al pueblo…, o que es lo mismo decir: para acabar la pobreza, démosle poder a los pobres”

“(El pueblo nunca es culpable), y ningún pueblo lo es nunca, porque el pueblo no desea mas que justicia, reposo y libertad. Los sentimientos dañosos o erróneos pertenecen de ordinario a sus conductores (es decir a los gobernantes). Ellos son la causa de las calamidades públicas”
Simón Bolívar


Como puede verse, nada tiene que ver el socialismo bolivariano con el marxismo, ni mucho menos con el comunismo… El Socialismo Bolivariano se sustenta en dos baluartes principios revolucionarios: Poder Popular y Poder Participativo; mientras que el Socialismo Marxista en: Poder Popular y Poder Representativo… Conceptos socialistas muy distintos, que han sido manipulados, mal intencionalmente por la burguesía, para calificar la Revolución Bolivariana como marxista, fascista, comunista, y hasta terrorista… Hoy, a la óptica de la filosofía política modernista, la Revolución Bolivariana es un ejemplo vigente de democracia participativa, donde el humanismo y la justicia constituyen los anhelos de cualquier gobierno que dice responder al clamor popular; al respecto dejó escrito nuestro Libertador;



“Tan solo el pueblo conoce su bien y es dueño de su suerte; pero no un poderoso, ni un partido ni una fracción. Nadie sino la mayoría es soberana y dueña de su destino”
Simón Bolívar


Con Bolívar surgió el principio inexorable de “pueblo” para definir, no sólo un sistema de gobierno, sino un sistema político de carácter populista, que sería imitado en muchos de sus preceptos por Carlos Marx, cuando cincuenta años después escribirá la doctrina del “Socialismo Científico”… y precisamente por haberse sustentado en los ideales bolivarianos, Marx denunció a Simón Bolívar como un oligarca y un burgués insensible a su pueblo, cuyas críticas respondían a un celo enfermizo que le produjo la filosofía socialista de Bolívar, las cuales han sido repetidas una y otra vez por iletrados e ignorantes serviles de la oligarquía burguesa, que continúan mancillando la obra del Libertador.

Decir que Bolívar era burgués, es continuar la retórica mal intencionada de Carlos Marx en contra de Simón Bolívar, quien tiene en su defensa otro de sus mensajes bolivarianos, donde los concepto: pueblo y participación popular constituyen la manera de gobernar:

“Todas nuestras facultades no serán bastantes, sino no fundimos la masa del pueblo en un todo, la composición del gobierno en un todo, la legislación en un todo, y el espíritu nacional en un todo. Unidad, Unidad, debe ser nuestra divisa”
Simón Bolívar


Bolívar no sólo fue un socialista con todas las implicaciones que ello significa desde un punto de vista político en sus aspectos humanistas y democráticos, sino que enfrentó al capitalismo imperante en su época, a la burguesía recalcitrante que conspiraba en su contra, a los medios de comunicación que aterrorizaban al pueblo, y al empresariado explotador que pretendía continuar las políticas económicas neoliberales que surgieron con la corona española… Al respecto, ejemplarizante fue el discurso que dio Bolívar a la oligarquía colonial que reclamaba más y más prebendas políticas y económicas:

“Tan solo el pueblo conoce su bien y es dueño de su suerte; pero no un poderoso, ni un partido ni una fracción. Nadie sino la mayoría es soberana”
Simón Bolívar


Pero Bolívar no sólo fue un estadista que se proyectó en el tiempo para vislumbrar el destino de su revolución socialista, sino que supo advertir los enemigos que siempre existirán, como terroristas facinerosos dentro de la sociedad, mientras exista la oligarquía dueña de los medios de comunicación que actúan como testaferros de la burguesía imperialista, y que nunca cesarán en sus pretensiones de desvirtuar sus ideales y su obra… Al respecto, vale recordar una anécdota ocurrida en los Estados Unidos:

“No he encontrado un solo norteamericano que hable bien de Usted; los papeles públicos que circulan del uno al otro extremo de los Estados Unidos sólo hacen calumniar y denigrar los actos y su reputación. Sería inútil empeñarse en contener el torrente de mentiras que se publican cada día; y si es que se presentan ocasiones de desmentirlas con los hechos, los directores de periódicos salen del apuro diciendo que ellos nada tienen que ver con los hechos, que lo importante son los principios, y siguen con la campaña de difamación”

Este comentario no fue escrito para el Presidente Chávez ni en contra de George W. Bush, fue escrito en 1827 por Bedford Wilson, un oficial inglés a las órdenes de Simón Bolívar, sobre el ambiente hostil que había encontrado en los Estados Unidos en contra del Libertador y su gobierno de corte socialista.


Finalmente, para quienes leyeron el infame artículo:
“Bolívar, más burgués que socialista”, los invito hacer la siguiente reflexión:

Cuando leemos la biografía de los grandes personajes de la historia, de aquellos que nos dejaron un legado inmortal, encontramos con sorpresa, que en su gran mayoría eran personajes que provenían de hogares humildes, donde la pobreza y la miseria moldearon una personalidad revolucionaria para luchar por la igualdad y la justicia, como producto del resentimiento social y hasta la disgregación de clases, como los dos factores sociales indispensables para germinar la semilla de la revolución dentro de la sociedad conformista… sin embargo, el caso de Simón Bolívar es de admirar, puesto que su estatus social, su inmensa fortuna, su prestigio familias y el ambiente oligarca donde se desenvolvía, no moldearon una personalidad insensible al entorno social, sino por el contrario, sirvió para medir, con profundidad, la crisis y la injusticia que imperaba en el Nuevo Mundo… Con lo cual podemos decir que:

Bolívar, de Burgués a Socialista

Como nos dicen los libros: Burguesía, fue un término originario en Francia para designar a los habitantes libres de las ciudades europeas durante la edad media. Más tarde, el término se convirtió en sinónimo de clase media-alta. En sentido etimológico proviene del latín burgus y del alemán drug… bajo la óptica del capitalismo, la burguesía pretende obtener un máximo de plusvalía con un mínimo de capital desembolsado, explotando por todos los medios el trabajo asalariado. Es por esta razón, que la burguesía se aplicó primeramente a la explotación del trabajador del campo por los terratenientes, en lo que se ha llamado “feudalismo”… Entre la burguesía y el proletariado existen contradicciones antagónicas e irreconciliables; sus intereses son radicalmente opuestos, cosa que provoca la encarnizada lucha del proletariado contra la burguesía por el establecimiento de la dictadura de la clase obrera, por la liquidación de la propiedad capitalista y por la instauración de la propiedad socialista sobre los medios de producción… y fundamentado en el antagonismo de clases que generaba el capitalismo burgués, Carlos Marx desarrolló su teoría de la lucha de clases... Marx pensaba que la clase burguesa capitalista, representada principalmente por los empresarios, era una clase reaccionaria que lograba mantener su posición predominante impidiendo el progreso del proletariado como la clase trabajadora.

Marx predijo que el proletariado se sublevaría para sustituir a la burguesía como clase económica dominante y asumiendo el control de los medios de producción.

Eso que llamamos socialismo, es un esquema productivo de carácter social, que choca con el concepto de la propiedad privada al servicio de los entes de producción para lograr metas económicas sin importar el impacto social.

En resumen podemos decir, que una diferencia entre el capitalismo burgués y el capitalismo social de aquella epoca, estriba principalmente en un principio bolivariano que nos legó el Libertador:

“Yo antepongo siempre la comunidad a los individuos”
Simón Bolívar


Dicho en otras palabras, el bien común priva sobre las ambiciones personales, sobre las individualidades, y sobre el derecho que pueda invocar un particular para su propio beneficio… Es decir, la sociedad por encima de todo… Un principio de justicia e igualdad que encontramos en todos y cada uno de los discursos del Libertador, como este que nos señala el carácter socialista de la Revolución Bolivariana:

“Es mi opinión, que el fundamento de nuestro Sistema de Gobierno, depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad; está sancionado por la pluralidad de los sabios, como también lo está, que no todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtención de todos los rangos; pues todos deben practicar la virtud y no todos la practican; todos deben ser valerosos y todos no lo son; todos deben poseer talentos y todos no los poseen. De aquí viene la distinción efectiva que se observa entre los individuos de la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo es menos el de la desigualdad física y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerza y caracteres. Las leyes corrigen estas diferencias por que colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, les den una igualdad ficticia, propiamente llamada política social”
Simón Bolívar


Por ello, decir que Bolívar era Burgués en su concepción ideológica de gobierno, es una mentira que quedó evidenciada en otras de sus magistrales respuestas, cuando la oligarquía insistía en lograr sus prebendas económicas de cara al porvenir, al modernismo y la apertura comercial que, irónicamente, nuevamente vuelve a estar en el tapete del conflicto mundial que lideriza los Estados Unidos; al respecto escribió Bolívar:


“La influencia de la civilización produce una indigestión en nuestro espíritu, que no tiene bastante fuerza para masticar el alimento nutritivo de la libertad. Lo mismo que debiera salvarnos nos hará sucumbir. Las doctrinas más puras y más perfectas, son las que envenenan nuestra existencia”
Simón Bolívar



BOLÍVAR NO FUE UN TEÓRICO SOCIAL, SINO UN LEGISLADOR DEL SOCIALISMO

Cuando el poder industrial se ampliaba peligrosamente por los campos, Bolívar publicó innovadores decretos conservacionistas en preservación de los recursos naturales y en contra del industrial explotador… Cuando la burguesía hacía convenios internacionales de explotación mineral, Bolívar sorprende con un decreto de nacionalización de los recursos naturales, que impide la hipoteca del territorio bolivariano… Cuando el comercio se extendía como pólvora, gracias a la independencia, Bolívar regulaba los medios de comercio, estableciendo la salud gratuita, la educación gratuita, la atención de las clases desposeídas, y un control fiscal para pechar las importaciones en beneficio de la producción nacional y la pequeña y mediana industria… Cuando la burguesía pretendía continuar su actividad feudal, Bolívar decreta la Reforma Agraria como una Ley de Tierras que expropiaba fundos improductivos… Sus decretos sobre la abolición de la esclavitud, el fomento del campo, la imposición del salario, las políticas monetarias, el mejoramiento industrial, la imposición de becas para fomentar técnicos, repartición de tierras entre los nativos, la disposición de una parte importante del erario público para atender a los niños de la calle, los ancianos y las clases humildes, no son cuentos de camino, ni discursos populistas a que nos tienen acostumbrados muchos políticos…

Bolívar no sólo supo advertir el futuro de las naciones bolivarianas que traicionaran los principios de la revolución bolivariana, sino que supo advertir el futuro de su revolución, tal cual nos recuerda esta anécdota:

Cuenta el militar granadino Posada Gutiérrez, el mismo que exhumó las cenizas del Libertador, que un día, habiéndose ya retirado de la Presidencia, Bolívar paseaba con él por las orillas de un riachuelo en su retiro de Fincha… Bolívar contemplando las aguas le dijo:

"¿Cuánto tiempo tardará esta agua en confundirse con la del inmenso océano, como se confunde el hombre en la podredumbre del sepulcro con la tierra de donde salió?... Una gran parte se evapora y se sutiliza, como la gloria humana, como la fama… mi gloria..! mi gloria...! ¿ Por qué me la arrebatan ? ¿ Por qué me calumnian ?"

…y finaliza diciendo Gutiérrez:

“…fue la gloria del hombre, quien se apoya en las memorias de sus triunfos, para atrapar un tiempo que se alejaba como el río”

Hago esta referencia, porque la gloria del Libertador se disuelve en la arena de los tiempos en la medida de que sus detractores continúen avasallando su legado inmortal, tal cual nos señaló el propio Bolívar al predecir la concepción histórica que tendría su revolución:


“He arado en el mar, sólo la independencia nos queda después de tanto sacrificio”
Simón Bolívar


…y efectivamente es lo que uno siente cuando lee la percepción simplista y hasta mal intencionada, por no llamar de iletrados e ignorantes, a los que se empeñan de tergiversar el Socialismo Bolivariano, utilizando hechos puntuales y desvirtuando el contexto de una obra inmortal, que a pesar de lo que se diga, el pueblo hispanoamericano la percibe como suya, y como una auténtica revolución socialista… y prueba de ello, lo encontramos en los estandartes de la mayoría de los movimientos subversivos que cada día surgen en las incipientes naciones Sudamericanas, cada vez que el honor del pueblo es avasallado por el imperialismo explotador.

“El honor es la mejor guía del laberinto de las revoluciones… Las revoluciones son tan indóciles como el viento…

Una vida pasiva e inactiva es la imagen de la muerte, es el abandono de la vida, es anticipar la nada antes de que llegue”

Simón Bolívar, 24/12/1823



Artículo que se responde

Bolívar, más burgués que socialista

Por: Manuel C. Martínez M.


Usemos la cronología: Cuando Simón Bolívar se inicia en las lides políticas libertarias en Caracas, viene de beber toda la influencia burguesa europea adecuadamente representada por los *revolucionarios* franceses, quienes enarbolaban sus productivas banderas de la igualdad, libertad y confraternidad, allá por los recordados y citados años finales del siglo XVIII. Se trató de una revolución eminentemente antifeudad, y nada que ver con las condiciones capitalistas que, por el contrario, eran las emergentes para esa convulsionada época.

Carlos Marx, principal constructor teórico del Socialismo, como régimen y cosmovisión del mundo, antónimo de capitalismo, apenas tenía 12 añitos cuando Bolívar muere, no sin antes este haber impuesto, en la Hispanoamérica que libertó, todo el semillero de las nefastas iniciativas burguesas, de las cuales sigue padeciendo la clase trabajadora, antes esclava y servil y ahora asalariada.

Recordemos que el verdadero luchador contra las injusticias feudales del mantuanato y reinado fue José Tomás Boves, a quien, a contrapelo, el afamado escritor y médico venezolano, Dr. Francisco Herrera Luque, ha logrado reivindicar de la tergiversada versión que los vencedores se encargaron de difundir en la Historia patria vendida en nuestras escuelas y liceos.

Bolívar jamás luchó ni concibió cambios contra el estado de cosas que apenas estaba incipiente, como el ascenso industrial, el imperio del capital sobre el feudalismo, etc. Sus iniciativas integracionistas fueron netamente competitivas frente al desarrollo descomunal burgués de EE UU, Inglaterra, Holanda, Francia, etc., que ya despuntaban como los sustitutos de la realeza feudal.

Creemos que seguir señalando a Bolívar como consejero *socialista* para controlar, eliminar o suavizar los males del régimen burgués es poco menos que una quijotada traída por los pelos frente a un sistema que agoniza a nivel mundial. Sus efectos nos lucen más conservadores que revolucionarios. Jamás resolveremos el problema de los asalariados con mejoras a los pobres pero conservándolos como tales, y ningún pobre dejará de serlo por más poder que le dé el Estado ya que dentro del régimen burgués, si dejare de serlo se transformaría en otro burgués, en otro explotador.

El embogado Socialismo el Siglo XXI ha sido aplaudido porque sencillamente provino de los labios de nuestro estimado Presidente, pero para ningún verdadero revolucionario, antiburgués, tiene sentido hablar de socialismo al lado de capitalismo, porque sería como ponernos unos cristales de color de rosa para ver de color violáceo, cosas así. Se trata de un programa político, muy productivo política y coyunturalmente, pero que en poco favorece las verdaderas aspiraciones revolucionarias modernas para minar o atacar el despiadado sistema que, en el caso venezolano, vemos oxigenado por muchos de sus costados.

En el caso de la las modificaciones a la tenencia de la tierra, pongamos por caso, sólo se trata de una adecuación burguesa a la improductiva forma de producción feudal que sigue privando en muchas haciendas venezonalas, pero hasta allí. Las prácticas keynesianas, mediante la cuales se pretende sembrar el petróleo dotando elásticamente de fortunas del Erario Público a empresarios burgueses, así como las integraciones latinocaribeñas y sureñas sólo revelan una lucha netamente burguesa para ver quien logra vencer lucrativamente, porque capitalismo light no existe sino en la mente decimonónica de un Víctor Hugo o de de los modernos socialdemócratas.

La sola presencia el pensamiento bolivariano, en plazas públicas, en calle y avenidas, en estatuas y pinturas diseminadas por el mundo, no va más allá de su utuiñlización como icono del triunfo la explotación burguesa. Socialismo es otra cosa muy reñida y antagónica a cualquier pensamiento proveniente de la pluma del antifeudal Simón Bolívar, lo que lo le resta su carácter ingenuamente humanitarista, igualitarista.

Tomado de: www.aporrea.org (16/09/05)

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