jueves, 29 de septiembre de 2005

Burocratismo: la verdadera contrarrevolucion

Enviado por: Pedro Galindo F.


Hace pocos días, el presidente de la República Com. Hugo Chávez F. hablando en un gran acto de mucho formalismo frente a los representantes de todos los gobiernos regionales y municipales, en compañía de su tren ministerial y teniendo como testigo a todo el país que los observaba a graves de la televisión, entregaba o autorizaba los fondos económicos para un grupo importante de proyectos que le habían solicitado para satisfacer las necesidades de sus distintas comunidades...uno a uno, fueron exponiendo sus extraordinarios planes de ejecución y se regodeaban en la cantidad de millardos que habían obtenido para sus electores: “Hemos proyectado un núcleo endógeno cuyo monto de 5.7 millardos permitirá el autoabastecimiento de la papa en el país durante los próximos 30 años y además, el excedente , que esperamos sea del 50 por ciento será exportado a los países del caribe” ... Aplausos y sonrisas...” Presidente, con estos 25 millarditos construiremos la mayor red vial agrícola del continente y nuestros productores por fin , podrán colocar sus productos en el mercado al mas bajo precio jamás ofrecido” ...mas aplausos mas sonrisas y así uno a uno fueron exponiendo ante el líder del proceso , que “en sus manos (en las de ellos) la revolución avanzaba a paso de vencedores...más , el presidente, que baja y baja recursos, que se enfrenta al banco central de Venezuela en búsqueda de un millardito, que es bien recibido en los muy escenificados “Alo presidente’ regionales donde los anfitriones presentan sus propias y floridas verdades, también se comunica con su pueblo, y a veces, recibe, quizás mas de las deseadas, verdades dolorosas que implican evidente incumplimiento del deber y es por ello, que en un momento del encuentro institucional, soltó una frase, que a mi manera de ver las cosas, muy por encima de los proyectos que estoy seguro ayudaran a consolidar la revolución, fue lo mas relevante del acto, cito>”: la verdadera contrarrevolución esta en el burocratismo y esta dentro de nosotros “ .

Quiero aclarar que obviamente, he exagerado en las supuestas expresiones de los gobernantes regionales , pero en el fondo, el símil utilizado es valedero : o acaso, es desconocido por alguno de nosotros como proyectos que fueron presentados rimbombantemente nunca fueron ejecutados, o acaso ignoramos las fallas que han venido ocurriendo en las distintas misiones, pagos atrasados, facilitadores que debieran llamarse entorpecedores, los viejitos en denigrantes colas que vulneran sus mas elementales derechos, etc, etc. Muchas preguntas con respuestas contradictorias, con respuestas con cierto tufo a cuarta republica, con mucho olor a neoliberalismo .

Y aquí mis queridos amigos, esta el meollo de la cuestion . Este proceso bolivariano, a pesar de sus nueve victorias electorales, contundentes, se levanta forzosamente sobre un estado que todavía lastra con la memoria capitalista sembrada a lo largo de cuatro siglos; aquí quiero parafrasear a Maurice Godelier que decia ” el problema del socialismo, es que tuvo que aprender a caminar con las piernas del capitalismo” yo agregaría, el problema del bolivarianismo es que sé esta levantando sobre las ruinas de un pueblo desmoralizado por el guanabismo adeco-copeyano que arraso como un Katrina sin control con los recursos, la ética, la justicia, la dignidad de un pais.

¿ Que hacer ?, allí esta la gran pregunta, pero también tenemos la respuesta al alcance de nuestras manos y esta vigente desde el 20 de diciembre de 1999 cuando fue proclamada por la Asamblea Nacional constituyente por mandato del pueblo soberano de Venezuela. En este compendio de 350 artículos esta plasmado el proyecto social mas importante de nuestra historia republicana. Sin embargo no existe ni proyecto, ni plano ni ley alguna que haya movido, ejecutado ni creado nada sin la acción del hombre. Por lo que hay que actuar ya!

Al citar parte del preámbulo de nuestra constitución tenemos la chispa que debe movernos en la búsqueda de esa sociedad justa por la que tanto hemos luchado : “Con el fin supremo de refundar la republica para establecer una sociedad democrática, participativa, y protagónica, multietnica y pluricultural en un estado de justicia federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común, la integridad territorial, la convivencia y el imperio de la ley para esta y futuras generaciones; asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación, a la justicia social, etc.” . ...con el fin supremo de refundar la republica... ahí esta la cosa, ahí esta el quid de la revolución bolivariana, se trata de renacer como patria, con valores republicanos basados en el hombre nuevo; “formemos republicanos para tener republica”

Es evidente que tenemos que actuar de inmediato para romper las viejas estructuras. Han transcurrido 6 años de gobierno bolivariano y todavía las respuestas a las demandas populares son muy lentas, si somos bien autocríticos, solo la figura del presidente Chávez con su esfuerzo sin descanso, honesto a permitido que la espera sea llevadera. Alguno de nosotros se ha puesto a pensar desde cuando no hay marchas de protestas, huelgas laborales, paros de cualquier índole, etc. (Exceptuemos a los criminales paros políticos aquellos)...es que acaso todo marcha muy bien. ¡no y mil veces no! y una de las causas mas importante es el legado neoliberal de la cuarta que se quedo enquistado y ahora es impulsado por sus defensores en la mayoría de los cargos de la administración publica, repito la frase lapidaria del presidente: “la contrarrevolución esta en el burocratismo y esta dentro de nosotros”

A continuación, quiero presentarles un trabajo realizado hace unos 40 años por Ernesto “che” Guevara , para entonces ministro de industria de la recién implementada revolución cubana y que con sus diferencias históricas con la nuestra , el tema de la burocratización ya hacia daño en el corazón del proceso caribeño . Es obvio que los cambios fueron asumidos porque luego de esas cuatro décadas, con bloqueo criminal incluido, ahí esta presente Cuba...sus hechos ustedes ya los conocen.

“Nuestra revolución fue, en esencia, el producto de un movimiento guerrillero que inició la lucha armada contra la tiranía y la cristalizó en la toma del poder. Los primeros pasos como estado revolucionario, así como toda la primitiva época de nuestra gestión en el gobierno, estaban fuertemente teñidos de los elementos fundamentales de la táctica guerrillera como forma de administración estatal. El “guerrillerismo” repetía la experiencia de la lucha armada de las sierras y los campos de cuba en las distintas organizaciones administrativas y de masas, y se traducía en que solamente las grandes consignas revolucionarias eran seguidas (y muchas veces interpretadas en distintas maneras) por los organismos de la administración y de la sociedad en general. La forma de resolver los problemas concretos estaba sujeta al libre arbitrio de cada uno de los dirigentes.

Por ocupar todo el complejo aparato de la sociedad, los campos de acción de las “guerrillas administrativas” chocaban entre sí, produciéndose continuos roces, órdenes y contraórdenes, distintas interpretaciones de las leyes, que llegaban, en algunos casos, a la réplica contra las mismas por parte de organismos que establecían sus propios dictados en forma de decretos, haciendo caso omiso del aparato central de dirección. Después de un año de dolorosas experiencias llegamos a la conclusión de que era imprescindible modificar totalmente nuestro estilo de trabajo y volver a organizar el aparato estatal de un modo racional, utilizando las técnicas de la planificación conocidas en los hermanos países socialistas. Como contra medida, se empezaron a organizar los fuertes aparatos burocráticos que caracterizan esta primera época de construcción de nuestro estado socialista, pero el bandazo fue demasiado grande y toda una serie de organismos, entre los que se incluye el ministerio de industrias, iniciaron una Política de centralización operativa, frenando exageradamente la iniciativa de los administradores.

Este concepto centralizador se explica por la escasez de cuadros medios y el espíritu anárquico anterior, lo que obligaba a un celo enorme en las exigencias de cumplimiento de las directivas. Paralelamente, la falta de aparatos de control adecuados hacía difícil la correcta localización a tiempo de las fallas administrativas, lo que amparaba el uso de la “libreta”. De esta manera, los cuadros más conscientes y los más tímidos frenaban sus impulsos para atemperarlos a la marcha del lento engranaje de la administración, mientras otros campeaban todavía por sus respetos, sin sentirse obligados a acatar autoridad alguna, obligando a nuevas medidas de control que paralizaran su actividad. Así comienza a padecer nuestra revolución el mal llamado burocratismo.

El burocratismo, evidentemente, no nace con la sociedad socialista ni es un componente obligado de ella. La burocracia estatal existía en la época de los regímenes burgueses con su cortejo de prebendas y de lacayismo, ya que a la sombra del presupuesto medraba un gran número de aprovechados que constituían la “corte” del político de turno. En una sociedad capitalista, donde todo el aparato del estado está puesto al servicio de la burguesía, su importancia como órgano dirigente es muy pequeña y lo fundamental resulta hacerlo lo suficientemente permeable como para permitir el tránsito de los aprovechados y lo suficientemente hermético como para apresar en sus mallas al pueblo”.

Luego de este referencial marco histórico continuaba el Che, ahora analizando las causas del burocratismo :

Dado el peso de los “pecados originales” yacentes en los antiguos aparatos administrativos y las situaciones creadas con posterioridad al triunfo de la revolución, el mal del burocratismo comenzó a desarrollarse con fuerza. Si fuéramos a buscar sus raíces en el momento actual, agregaríamos a causas viejas nuevas motivaciones, encontrando tres razones fundamentales.

Una de ellas es la falta de motor interno. Con esto queremos decir, la falta de interés del individuo por rendir su servicio al estado y por superar una situación dada. Se basa en una falta de conciencia revolucionaria o, en todo caso, en el conformismo frente a lo que anda mal. Se puede establecer una relación directa y obvia entre la falta de motor interno y la falta de interés por resolver los problemas. En este caso, ya sea que esta falla del motor ideológico se produzca por una carencia absoluta de convicción o por cierta dosis de desesperación frente a problemas repetidos que no se pueden resolver, el individuo, o grupo de individuos, se refugian en el burocratismo, llenan papeles, salvan su responsabilidad y establecen la defensa escrita para seguir vegetando o para defenderse de la irresponsabilidad de otros.

Otra causa es la falta de organización. Al pretender destruir el “guerrillerismo” sin tener la suficiente experiencia administrativa, se producen disloques, cuellos de botellas, que frenan innecesariamente el flujo de las informaciones de las bases y de las instrucciones u órdenes emanadas de los aparatos centrales.

A veces éstas, o aquellas, toman rumbos extraviados y, otras, se traducen en indicaciones mal vertidas, disparatadas, que contribuyen más a la distorsión. La falta de organización tiene como característica fundamental la falla en los métodos para encarar una situación dada. Ejemplos podemos ver en los ministerios, cuando se quiere resolver problemas a otros niveles que el adecuado o cuando éstos se tratan por vías falsas y se pierden en el laberinto de los papeles. El burocratismo es la cadena del tipo de funcionario que quiere resolver de cualquier manera sus problemas, chocando una y otra vez contra el orden establecido, sin dar con la solución. Es frecuente observar cómo la única salida encontrada por un buen número de funcionarios es el solicitar más personal para realizar una tarea cuya fácil solución sólo exige un poco de lógica, creando nuevas causas para el papeleo innecesario.

La tercera causa, muy importante, es la falta de conocimientos técnicos suficientemente desarrollados como para poder tomar decisiones justas y en poco tiempo. Al no poder hacerlo, deben reunirse muchas experiencias de pequeño valor y tratar de extraer de allí una conclusión. Las discusiones suelen volverse interminables, sin que ninguno de los expositores tenga la autoridad suficiente como para imponer su criterio. Después de una, dos, unas cuantas reuniones, el problema sigue vigente hasta que se resuelva por sí solo o hay que tomar una resolución cualquiera, por mala que sea.

La falta casi total de conocimientos, suplida como dijimos antes por una larga serie de reuniones, configura el “reunionismo”, que se traduce fundamentalmente en falta de perspectiva para resolver los problemas. En estos casos, el burocratismo, es decir, el freno de los papeles y de las indecisiones al desarrollo de la sociedad, es el destino de los organismos afectados. Estas tres causas fundamentales influyen, una a una o en distintas conjugaciones, en menor o mayor proporción, en toda la vida institucional del país, y ha llegado el momento de romper con sus malignas influencias. Hay que tomar medidas concretas para agilizar los aparatos estatales.

Mas adelante, expresaba el Che: “Estas tres causas fundamentales influyen, una a una o en distintas conjugaciones, en menor o mayor proporción, en toda la vida institucional del país, y ha llegado el momento de romper con sus malignas influencias. Hay que tomar medidas concretas para agilizar los aparatos estatales, de tal manera que se establezca nuestro estilo de trabajo; jerarquizar los problemas adjudicando a cada organismo y cada nivel de decisión su tarea; establecer las relaciones concretas entre cada uno de ellos y los demás, desde el centro de decisión económica hasta la última unidad administrativa y las relaciones entre sus distintos componentes, horizontalmente, hasta formar el conjunto de las relaciones de la economía. Esa es la tarea más asequible a nuestras fuerzas actualmente, y nos permitirá, como ventaja adicional encaminar hacia otros frentes a una gran cantidad de empleados innecesarios, que no trabajan, realizan funciones mínimas o duplican las de otros sin resultado alguno.

Simultáneamente, debemos desarrollar con empeño un trabajo político para liquidar las faltas de motivaciones internas, es decir, la falta de claridad política, que se traduce en una falta de ejecutividad.

Los caminos son: la educación continuada mediante la explicación concreta de las tareas, mediante la inculcación del interés a los empleados administrativos por su trabajo concreto, mediante el ejemplo de los trabajadores de vanguardia, por una parte, y las medidas drásticas de eliminar al parásito, ya sea el que esconde en su actitud una enemistad profunda hacia la sociedad socialista o al que está irremediablemente reñido con el trabajo. Por último, debemos corregir la inferioridad que significa la falta de conocimientos. De allí que la capacitación ocupe un lugar preferente en todos los planes del gobierno revolucionario.

Mas adelante , el Che se refería a los esfuerzos muy particulares de la revolución cubana en cambiar su estructura educativa :

“Si nosotros logramos desentrañar, bajo la maraña de los papeles, las intrincada relaciones entre los organismos y entre secciones de organismos, la duplicación de funciones y los frecuentes “baches” en que caen nuestras instituciones, encontramos las raíces del problema y elaboramos normas de organización, primero elementales, más completas luego, damos la batalla frontal a los displicentes, a los confusos y a los vagos, reeducamos y educamos a esta masa, la incorporamos a la revolución y eliminamos lo desechable y al mismo tiempo, continuamos sin desmayar, cualesquiera que sean los inconvenientes confrontados, una gran tarea de educación a todos los niveles, estaremos en condiciones de liquidar en poco tiempo el burocratismo., si nosotros logramos hacer todo ese trabajo, el burocratismo desaparecerá. De hecho no es una tarea de un organismo, ni siquiera de todos los organismos económicos del país; es la tarea de la nación entera”.

Para finalizar, creo que el análisis de lo aquí expuesto debe orientarnos en el camino de la erradicación de el mas grande enemigo que confronta la patria y nuestra revolución.

Presentado en el salón “ Samuel Robinson” de la Villa Olímpica de Valencia, el 31 de agosto del 2005 ante los miembros de las UBE de El Trigal.

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