miércoles, 28 de septiembre de 2005

Carta al Gobierno Nacional sobre el Sistema de Paria, Delta del Orinoco y Plataforma Deltana

La siguiente Carta nos las envía el Prof. Celestino Flores (*)

Ciudadanos:
Comandante Hugo Rafael Chávez Frías Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela,
y demás Integrantes del Consejo de Ministros de la
República Bolivariana de Venezuela;
Asamblea Nacional y demás Poderes, Entes Públicos,
Comunidad Venezolana de la República
Su Despacho,
CARACAS


Asunto: Sistema de Paria, Delta del Orinoco y Plataforma Deltana
en función del porvenir de la Patria Mirandista-Bolivariana…



Habiendo abandonado la ilusión de las Minas, Venezuela volvió a lo más legítimo, la Agricultura…
ANDRÉS BELLO, 1809



Distinguidos Amigos del Planeta Tierra, Hijos e Hijas de la Humanidad, Hijos e Hijas del Aire y de la Hidrosfera, Guardianes de la Patria Mirandista-Bolivariana:

Es grato dirigirnos a Uds., desde Cumaná, Sucre, hoy 25 de abril de 2005, con cálido fervor revolucionario, a objeto de expresarles nuestras patrióticas inquietudes vinculadas con los más altos intereses de Venezuela. Varias veces nos hemos dirigido a Uds., sin que hasta el presente hayamos tenido respuesta alguna. Nosotros nos hemos afianzado en el Artículo 54 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, pero no se ha producido la “oportuna y adecuada respuesta”, tal como lo expresa dicho artículo, en términos de un derecho del remitente a recibir respuesta, así como una obligación del destinatario de honrar al remitente con la respectiva respuesta.

Por consiguiente, nos manifestamos ante Uds. una vez más en torno del delicado y sensible asunto de la exploraçión y extracción de hidrocarburos fósiles y demás actividades antropogénicas afines, en el Sistema de Paria y en la Plataforma Deltana. Se trata de una región fundamentalmente acuática, cuyos espacios costeros tienen carácter de humadales, acaso con unos quinientos mil kilómetros cuadrados de superficie total de referencia pesquera. Pudiera destacarse que esta zona involucra espacios soberanos indiscutibles de la Patria Mirandista-Bolivariana con extensiones que se acercan a los cien mil (100.000) kilómetros cuadrados de áreas de viveros naturales reafirmadotes de la señalada vocación pesquera, de extraordinaria Diversidad Biológica, de masas de agua de elevada fertilidad, y, por derivación, de indudables perspectivas para el impulso exitoso de la Acuacultura nacional, que aún tenemos en estado incipiente, pero que es sin duda una verdadera potencialidad dentro del contexto de la Seguridad Alimentaria (Artículo 305 de la Constitución…).

En consecuencia, afirmados en la plenitud de nuestra identificación con el Proyecto de País contenido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, nos permitimos puntualizarles los siguientes aspectos:

1,- En el contexto ambientalista del Golfo de Paria y áreas adyacentes que incluyen esencialmente la llamada Plataforma Deltana o Deltáica, así como el Delta del Orinoco, es fundamental considerar los presuntos bloques exploratorios de concesiones petroleras definidos originariamente en la llamada Apertura Petrolera, la cual arranca de manera formal y con aliento conflictivo en 1997. Sobre el particular, consideramos que es en este momento pertinente y aún justo y necesario hacerle al Alto Gobierno revolucionario un llamado de alerta sobre aspectos que pudieran estar todavía fuera de toda estimación eco-política y geopolítica, y que atañen sin la menor duda al presente y al porvenir de esta Patria Mirandista-Bolivariana.

2.- “La actividad petrolera en el Golfo de Paria está en marcha desde hace tiempo”, según se expresó como denuncia en una asamblea ecopolítica realizada en Cumaná (Sucre, Venezuela) el 14 de marzo de 1997, cuando el boqueante y moribundo puntofijismo, en forma codiciosa, trató de encender al país con el diabólico fuego de la llamada Apertura Petrolera …Lo cierto es que los matices presuntamente exploratorios de la actividad petrolera parece que están enmascarando o encubriendo explotaciones formales, tal vez todavía en pequeña escala. “Por ejemplo, en Tucupita y sus alrededores hay extracción de crudo que se transporta o se ha transportado en gandolas-cisternas, con unos 60 viajes diarios; las gandolas llevan el “crudo” hacia Temblador (Monagas). Cada gandola tiene una capacidad aproximada de 60 mil litros (375 barriles)”. Esto fue lo que se denunció en marzo de 1997, en asamblea de factores gubernamentales e instituciones ambientalistas no gubernamentales. Y de ser así, indican actividades que trascienden la exploración pura y simple.

2.- “Las grandes torres de ¿perforación? que están o han estado en el entorno de Pedernales (Delta Amacuro) no se compadecen con una actividad exploratoria. Por el contrario, tales torres delatan actividades extractivas formales”. Hasta ese momento, parece que aún no había conocimiento colectivo (comunitario) sobre la peligrosidad y el destino de los venenosos ripios de perforación. Y según consta en algunos estudios de impacto ambiental, ya realizados, el propio Ministerio del Ambiente autorizó la descarga de dichos ripios en el espacio acuático inmediato.

3.- “Los pescadores artesanales del Golfo de Paria señalan (1997) que la pesca les produce unos 20 millones de bolívares/día. Pero esta actividad está mermando de manera notable. Ya es un hecho común que en las redes de pesca se capturen con frecuencia restos de cartuchos de dinamita, en cantidades elevadas, los cuales son el resultado de explosiones exploratorias persistentes en las áreas de pesca artesanal”. Es también un hecho que la actividad petrolera, exploratoria o no, ocupa amplios espacios o superficies, incluyendo las propias zonas de seguridad que afectarían los respectivos espacios originarios en los que se apoya la pesca artesanal. Y esto constituye una verdadera perturbación de las pesquería artesanales en el área, con su correspondiente efecto de sacudida sobre la Seguridad Alimentaria en el área..

4.- “La British Petroleum (concesionaria instalada en Pedernales) tiene un pésimo antecedente desde el punto de vista de la protección ambiental. Esta empresa está en cuarto lugar en el mundo con respecto a los daños que ocasiona al ambiente”. La actividad petrolera es agresiva contra la calidad ambiental. Las acciones preventivas logradas hasta el momento han tenido y rienen resultados muy pírricos, los cuales se caracterizan por un amplio prontuario negativo en Venezuela y el mundo.

5.- “En las zonas de Ecuador y Perú los residuos petroleros liquidaron la riqueza pesquera de los ríos y la potabilidad del agua de los mismos, sin que por ello se concretara alguna responsabilidad, más allá de las sanciones morales que se expresan a través de denuncias hechas por la comunidad afectada”. En nuestro país, Venezuela, hay que oír las denuncias de la etnia Warao, y en tal sentido debemos mirar con patriotismo cuestionador la deprimente realidad del Lago de Maracaibo que padece los embates de la contaminación petrolera y de otros factores del industrilismo depredador.

6.- “Los lodos (ripios) de perforación contienen tóxicos como Antimonio, Arsénico, Cromo, Plomo y hasta Mercurio, los cuales suelen fluir libremente al medio ambiente, según denuncias que se hacen ante las operaciones de la Texaco Petroleum que estuvo 25 años en Ecuador”. Sobre Venezuela, se dice que los lodos de perforación son recolectados y depositados posteriormente en sitios fuera del Golfo de Paria. Pero, al ser depositados en la misma cuenca, de todas formas fluirán hacia las aguas del Golfo de Paria fundamentalmente por vía de los factores de las escorrentías superficiales.

7.- “Un morador de la Amazonía Ecuatoriana testimonia en un documental de denuncia contra la Texaco lo siguiente, de manera elocuente: ¿De qué nos sirve vivir al lado del río? Allí el que se baña se enferma. En el área dañada las cosechas agrícolas regulares se pierden y los animales domésticos son afectados severamente”. Son numerosas las denuncias hechas por los indios Waraos en torno de los daños ocasionados a su salud y a su sistema de producción alimentaria representado por la agricultura y la cría.

8.- Reafirmamos que es elocuente el clamor de los indios Waraos (Delta del Orinoco, el segundo Delta de América) frente a las acciones derivadas de la Apertura Petrolera actual. Estas acciones se han manifestado y proyectado en exclusión o desalojo de las poblaciones autóctonas con respecto a los espacios originarios de navegación indígena, daños a la agricultura y a sus fuentes de agua, según video presentado en foro reciente realizado en Maturín (18-6-2004: Complejo Industrial Petrolero. Gasífero y Petroquímico Mariscal Antonio José de Sucre= CIPGMA), en el Postgrado sobre Educación Ambiental del Instituto Pedagógico de Maturín (UPEL).

9.- En ese video dicen los Waraos, pidiendo auxilio: “¡Que el agua se pueda beber como antes, que se preserven los manglares y los morichales…! ¡Que se cante en Warao, en español! ¡Que no amanezca mañana sin que Uds. los artífices o protagonistas del desarrollo sepan lo que ha pasado en nombre de ese modelo! ¿Cuándo nos vamos a unir para rechazar las petroleras? Solicitamos a Uds., espíritu de las Aguas, del Viento, de la Tierra, ayuda para que nuestro mundo no se muera…¡Que las plataformas se vayan. Que se vayan los barcos. En Pedernales beben aguas contaminadas. Y en Tucupita han muerto muchos niños!”. Ponentes en el Foro: Prof. Yonnis HIDALGO, Sociólogo (UPEL-Maturín); Dirigente Warao, Sra. DALIA HERMINIA YÁNEZ, Líder Comunitaria (Tucupita); y Prof. CELESTINO FLORES, Ecologista y Biólogo Marino (FORJA de Venezuela y UDO-Cumaná).

10.- “La Amazonía Ecuatoriana recibió el impacto de 30 mil kilómetros de trochas (picas o vías transitorias de penetración), lo cual significa desforestaciones extensivas implacables. Se denunció que cada cien (100) metros se producían explosiones de 50 kilogramos de dinamita, como parte de la prospección sísmica, para un total de 15 mil toneladas de explosivos”. Estas actividades de prospección se han realizado con notable intensidad en las aguas del Golfo de Paria. Por su parte, los pescadores artesanales hacen referencias a una inversión de tiempo mucho mayor para obtener en una faena la misma cantidad de producto pesquero.

11.- “En los procesos de explotación petrolera en la Amazonía, el agua utilizada salía unas seis veces más salada que el agua de mar (210 por mil). Dicha agua de producción lleva consigo benceno, tolueno, mercurio, e hidrocarburos policíclicos aromáticos; estos últimos son de alto poder cancerígeno. Esta agua se dejó fluir a los ríos, con la consiguiente disminución de la pesca (potencialidad alimentaria, expresada en fuentes de proteínas animales) y, por consiguiente, afectación de la calidad alimentaria de los Ecosistemas acuáticos”. Es evidente el envenenamiento de los sistemas acuáticos y su inutilización como morada de la vida, base de la Seguridad Alimentaria en la zona.

12.- “La Texaco dejó en la Amazonía Ecuatoriana 17 millones de galones de crudo (76.500.000, oo litros) derramados desde el oleoducto principal, y 5 millones de galones (22.500.000,oo litros) desde los oleoductos secundarios. En 25 años, la Texaco destruyó el trabajo de milenios en materia de Biodiversidad natural, con 339 pozos en operación, 30 mil kilómetros de trochas o picas (desforestaciones), 500 kilómetros de oleoductos y 23 millones de galones de crudo derramado (99.000.000, oo litros) que fluyeron libremente al ambiente inmediato y se esparcieron por la región. Es de imaginar, los daños infligidos a la Biosfera del área, con la expresiva presencia de la flora y de la fauna, incluyendo las propias actividades agrícolas”. Sólo tenemos referencias cualitativas de vertimiento de ripios venenosos en las zonas de exploración pariana.

13.- En cuanto a la situación Pariana (Venezuela), es relevante la importancia de los humedales, muy ricos en Biodiversidad, y en los cuales se ha determinado endemismo florístico y faunístico. Para el Estado Sucre, es de gran importancia el Municipio Benítez, ribereño del Golfo de Paria. Este municipio es uno de los más ricos en agua dulce, de los quince municipios que integran la entidad federal sucrense. Le sigue en importancia el municipio Rivero, con el gran almacén de agua representado por la represa de Clavellinos, cuyo afluente más importante es el río Santa María, que viene de las alturas de Cerro Negro y contribuye con un 40% de su contenido.

14.- Las zonas de concesiones petrolíferas y gasíferas en el Golfo de Paria y adyacencias califican como zonas de alta sismicidad y de notable riqueza en volcanes de barro. Los daños ocasionados por fracturas de oleoductos conduciría en dicho sistema acuático a procesos destructivos perturbadores masivos, probablemente irreversibles en la escala humana. La mayor letalidad de un derrame de hidrocarburos estaría en forma directa con respecto a la condición del sistema acuático semi-cerrado y a la de aguas muy someras, es decir, de poca profundidad.

14.- Para la zona que nos ocupa en Venezuela, no hay estudios de impacto socio-ambiental referenciales hasta el momento conocidos, en extenso, en los espacios comunitarios. Algunos de los estudios de impacto ambiental que conocemos los consideramos muy incompletos; en ellos no se destaca el profesionalismo oceanológico. Pero, ciertamente, hay aceptables conocimientos sobre la zona, que podrían darles soporte y alentar posibles decisiones de los organismos oficiales con competencia ejecutiva y legislativa, en términos a la bioproductividad del área.

15.- Debemos enfatizar como principio de trabajo que los estudios de impacto socioambiental que prevé la Constitución de la República Bolivariana no constituyen el cumplimiento de simples requisitos. El verdadero sentido o la intención y propósito es hacer un diagnóstico de tal naturaleza que podría llevar a la conclusión de que la obra se realice con notables restricciones, o que sencillamente no se realice.

16.- Las zonas Parianas, hacia las partes deltáicas, son el asiento de las cubiertas mangleras más densas e importantes de Venezuela, las de mayor extensión y las de mayor variedad en especies de mangle. En esta zona se han llegado a identificar cuatro especies de mangle rojo (Rhizophora spp.). Pero, en función de la Diversidad Biológica general, estas zonas están en tercer lugar en la jerarquía mundial, contando las especies de flora y fauna asociadas, así como los propios Ecosistemas y las reservas genéticas que pudieran albergar como indiscutibles riquezas potenciales. Los manglares constituyen y afirman, además, la existencia de viveros (criaderos) naturales de primera. Ellos son Ecosistemas marino-costeros exportadores por excelencia de materia orgánica hacia las aguas adyacentes, a las cuales enriquecen con la dicha materia orgánica necesaria para el bienestar de la vida natural
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17.- El Lago de Maracaibo es un testimonio o evidencia indiscutible sobre los profundos daños que la explotación petrolera es capaz de ocasionar en los espacios y Ecosistemas donde se realiza. Allí se perdió un potencial o existencia de agua dulce potable, una reserva alimentaria de 13 mil kilómetros cuadrados (1,3 millones de hectáreas) y un centro recreativo-turístico. Las proteínas que se producirían en el Lago de Maracaibo, en elevadas condiciones de higiene ambiental, serían suficientes para satisfacer las necesidades alimentarias de la población de América del Sur (unos 450 millones de habitantes).

18.- Desde el punto de vista pesquero, en el Golfo de Paria y zonas adyacentes (Delta del Orinoco y Plataforma Deltana) la pesca artesanal sufriría o está sufriendo serios reveces. La contaminación mermaría profundamente la calidad de las aguas como morada de la vida. La potencialidad de la masa de agua sufriría reveses profundos hasta niveles por lo menos subletales desde el punto de vista del desarrollo de la Acuacultura.

19.- Es de hacer notar que SARPA (Servicio Autónomo de Recursos Pesqueros y Acuicultura) tiene 39 mil pescadores registrados para el Golfo de Paria, lo cual es garantía de trabajo permanente de acuerdo con la vitalidad de la biota acuática. Esto significa que los daños a la vocación pesquera (empresa eterna o permanente hacia los milenios) iría mermando en forma progresiva e incontenible, en muy corto plazo, las posibilidades de trabajo de esa población pesquera, lo cual jamás sería compensado por las fuentes de trabajo que genera la extracción de hidrocarburos fósiles (como empresa transitoria). Esto sin considerar la pérdida del espacio acuático como reserva alimentaria en la dimensión pesquera regular (extracción de cosechas naturales) y en la actividad dirigida (Acuacultura).

20.- Se denuncia que en las zonas de desove y pesca del camarón y de otros recursos acuáticos ya se percibe la desolación ecológica. Lo cierto es que los bloques concesionarios de Punta Pescador, Paria–Oeste, y Paria-Este son espacios acuáticos de áreas característicamente estuarinas (salobres) que califican como excelentes viveros naturales y centros de pesca. Frente a esta realidad, se denuncia que las empresas petroleras sólo han dejado en las localidades migajas, miserias, ruina y depresión de las vocaciones de trabajo autóctonas dentro del contexto colectivo, acentuando la dependencia exógena de las comunidades. Mas, por el contrario han enriquecido en forma exagerada a las oligarquías respectivas y mafias (cúpulas) endógenas de testaferros y a las oligarquías exógenas (imperiales).

21.- El espacio bentónico del Lago de Maracaibo está enmarañado (tipo espagueti) por los 20 mil ó más kilómetros de tuberías de distintos calibres (oleoductos activos y abandonados) que surcan el fondo sublacustre. Estos oleoductos exudan alrededor de 50 mil litros de aceite al año (en forma crónica). Una realidad similar esperaría en el tiempo al Golfo de Paria y demás espacios acuáticos deltáicos adyacentes. La poca profundidad y el relativo remanso (poca turbulencia) debido al encorralamiento del sistema, como característica fisiográfica, confieren también al espacio acuático natural una notable fragilidad.

22.- En torno de las realidades petroleras y gasíferas que se han venido afirmando regionalmente en el sistema pariano, incluyendo la Plataforma Deltana, debemos buscar salidas razonables, sabias e inteligentes y acometer tareas concretas que estén enmarcadas en la Constitución y las leyes de la República Bolivariana de Venezuela.

23.- Dichas salidas deben conducir a detener ecocidios y etnocidios que ya están en marcha, para prevenir catástrofes ecológicas y sociales que después pudieran cimentarse como cargos de conciencia en quienes presuntamente protagonizan el desarrollo que cuestionamos. Es un hecho que las catástrofes se están avecinando en forma cada vez más aceleradas en el tiempo. Lamentablemente, parece que todavía falta la suficiente sensibilidad colectiva, gubernamental y no gubernamental, para apreciarlas; aquí se incluyen los equipos humanos del gobierno revolucionario, quienes todavía están fuertemente marcados por los atavismos que en no pocos casos los mantiene anclados en la Cuarta República; o quienes acaso se mantienen en los puestos de conducción gubernamental haciendo su trabajo de sabotaje al servicio de la inteligencia contrarrevolucionaria.

24.- Enfatizamos como denuncia que la presunta Comisión Oficial de trabajo a nivel del Estado Sucre no mantiene un planteamiento coherente en defensa de la calidad ambiental de la región. Al parecer, los programas sobre Educación Ambiental permanentes y en gran escala se están obviando. Y de manera intencional se está pasando por alto a las organizaciones ambientalistas no gubernamentales activistas en el área sucrense. Ni el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, ni el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, ni las gobernaciones (FundAmbiente y Nuevo Rostro, en Sucre), ni las Alcaldías dan los saltos cualitativos indispensables; es decir, que no generan las mutaciones en eficiencia que exige el proceso revolucionario, para tomar el camino del modelo transformador que requiere y exige el Proyecto de País contenido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (hasta hoy 25 de abril de 2005).

25.- Es fundamental hacer un solidario, fraternal y patriótico llamado de alerta ante el pueblo del Estado Sucre, y en particular ante las entidades político-administrativas que sirven de escenario operativo a las actividades petroleras y gasíferas, y ante toda Venezuela en general, sobre esta situación que enturbia el porvenir colectivo, en términos de la felicidad, del bienestar y de la prosperidad de todos. Está claro que en este caso las acciones tienen que ser proactivas (preventivas). Hasta el momento han prevalecido las acciones reactivas (curativas remediales). Los programas sobre Educación Ambiental y los estudios de Impacto Ambiental y sociocultural rigurosos deben constituir definitivamente las verdaderas esencialidades actuales y futuristas para profundizar y afianzar el proactivismo que sería la expresión conceptual revolucionaria, el verdadero salto hacia delante, que afirmaría la sustentabilidad del desarrollo de la actividad petrolera dentro de una concepción social y política que respondería positivamente a lo que pudiera llamarse el análisis y la problematización de la “siembra del petróleo”.

26.- El REACRIVISMO es desarrollista; es la expresión más voraz de la depredación antropogénica; es agresión a la soberanía ambiental y política; es una imperdonable expresión de la entrega del país al saqueo de las codiciosas y voraces empresas trasnacionales; es un acto de sometimiento económico y político. El REACTIVISMO es en definitiva una ruta directa hacia la “chatarrización” de los ambientes productivos de la Patria, y, por consiguiente, un método infalible para generar y consolidar pobreza y miseria y pobreza colectiva; es la personalidad más elocuente de la contrarrevolución, de la conspiración antiecológica; es la negación de la Educación Ambiental, la cual nos ha de enseñar a tomar y afirmar conciencia sobre la existencia de la Patria Mirandista-Bolivariana, con pleno derecho a administrar en forma justa y equitativa y con la obligación de defenderla a cualquier precio.

27.- Los organismos competentes de la Patria deben actuar con coraje, solidaridad y patriotismo, con respuestas contundentes y convincentes ante las comunidades organizadas ribereñas del Golfo de Paria y de la Plataforma Deltana para que se disponga de orientaciones socio-ambientales funcionales en términos de la defensa, mejora y protección de la diversidad de Ecosistemas del área, es decir, de la Biosfera regional en forma integral. Es justo reconocer que generalmente las comunidades suelen estar claras en sus definiciones; en sus planteamientos y en sus análisis y reflexiones. Es propicia la oportunidad para que se hagan realidad las potencialidades y actualidades pesqueras, las recreativo-turísticas, las acuaculturales y las científico-educativas en todas las entidades ribereñas entre las que cuentan el Estado Sucre, el Estado Delta Amacuro y el Estado Monagas.

28.- Pedro Roa Morales, primer geólogo marino que tuvo el país (1958), Director Fundador Del Instituto Oceanográfico De Venezuela, a propósito de sus amplios estudios sobre los fondos marino señalo lo siguiente: “Es la Plataforma Continental donde la pesca es más abundante, porque es allí donde las aguas son más ricas en sales nutrientes como los fosfatos y nitratos y en consecuencia lo son también en el fitoplancton y zooplancton y los peces (necton)”.

29.- En cuanto los procesos ecológicos y unidades naturales (Ecosistemas y Biosfera) no coinciden con los fraccionalismo y parcelamientos políticos y administrativos convencionales de que son objeto los territorios y espacios geográficos en general, se impone activar encuentros de trabajo entre los diferentes Consejos Legislativos, Alcaldías y Gobernaciones de la región (Sucre, Anzoátegui, Monagas, Delta Amacuro, Bolívar y Nueva Esparta). Asimismo, se hace necesario la realización de jornadas integradas de trabajo con la participación de la institucionalidad gubernamental y no gubernamental (ONGA´s). Todavía estos aspectos tan importantes son notablemente desdeñados (menospreciados) por las líneas de trabajo que emanan del sector gubernamental, lo cual significa un anclaje en la Cuarta República, así como una ignorancia espontánea (culposa) o intencional (dolosa) de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) como Proyecto de País.

30.- Es indispensable que las instituciones científicas y educativas, en todas sus instancias, niveles y modalidades, de la región y del país, en su totalidad, se incorporen de manera frontal y con presencia determinante en esta y demás jornadas de defensa de la Patria. Particular significación debe tener la Universidad de Oriente (UDO) en todas sus instancias administrativas, científicas, educativas y culturales. Esta Institución regional tiene centros de amplio espectro investigativo en las áreas marinas y submarinas, cuyos centros de trabajo funcionan en el Núcleo de Sucre de Cumaná y Núcleo de Nueva Esparta en Boca de Río; en áreas geológico-mineras en el Núcleo de Bolívar; y en áreas sismológicas también en el Núcleo de Sucre de Cumaná. Es relevante el hecho de que sectores universitarios tradicionales tienen un activismo muy limitado sobre estos particulares, lo cual es comúnmente prejuiciado o alimentado por asuntos de falaz solidaridad política oposicionista y de celos relativos a las concepciones de autonomismo tradicional con respecto a la administración universitaria. La Autonomía Universitaria sólo puede entenderse y aceptarse dentro de un contexto ideológico probletizado de identificación plena con los más altos intereses de la Patria Mirandista-Bolivariana.

31.- También tiene la Universidad de Oriente amplias potencialidades en la Escuela de Humanidades y Educación, en su Escuela de Ciencias Sociales (Sociología y Trabajo Social), en su Escuela de Ciencias, y en ramas de la ingeniería en el Núcleo de Anzoátegui (Puerto La Cruz), incluyendo las ramas o disciplinas de la informática y de ingeniería petrolera. Esta importante Universidad de la Región debe entrar a formar parte protagónica más convincente de la institucionalidad vigente con respecto al activismo petrolero regional. En especial, debe la Universidad de Oriente, con el apoyo de otras instituciones del Estado, impulsar extensiones de centros o establecimientos de investigaciones marinas permanentes en los escenarios costeros del Golfo de Paria y de la Plataforma Deltana. A nuestro entender Pedernales (Delta Amacuro) es uno de los sitios estratégicos de mayor relevancia como centro de vigilancia de nuestra fachada atlántica. Mientras el Eje Macuro-Isla de Patos constituye un centro natural de vigilancia de la puerta de intercambio del Sistema de Paria con el Mar Caribe.

32.- En definitiva, el Golfo de Paria y sus adyacencias deltanas valen de manera infinita en lo actual y lo potencial, en referencia de presente y futuro, como grandes epicentros de producción de alimentos acuáticos, puesto que basados en la biota (flora y fauna) como centros vitales de recursos naturales renovables representan lo permanente, es decir, milenios y millones de años hacia el porvenir. Como Ecosistemas y como Biosfera regional valen infinitamente mucho más, comparados con lo que valen o pudieran valer como espacios petroleros y gasíferos. Estos combustibles fósiles como recursos naturales de gran hostilidad eco-ambiental, social y política, son irrenovables, representan lo transitorio, lo fugaz; vale decir, escasamente una generación humana. Esta es la referencia de fondo, la gran esencialidad como dimensión del Desarrollo Sustentable, o de la ausencia de sustentabilidad. Como nación de grandes potencialidades no debemos envanecernos con el señuelo de la siembra del petróleo, ni con el orgullo de posesión de las más cuantiosas reservas de combustibles fósiles existentes sobre nuestro Planeta. Humberto Fernández Morán, científico venezolano recientemnte fallecido señaló con elocuencia que las más grandes riquezas de nuestra Patria se encuentran representadas en los infinitos “yacimientos de materia gris cerebral” que como tales constituyen nuestra dotación esencial. Ese salto adelante que proclamamos como factores protagonistas de nuestra naciente Revolución Bolivariana será posible con la intensidad requerida acelerando el proceso de activación de esos “yacimientos de materia gris cerebral”.

32.- Reafirmamos con plena convicción que la totalidad de las divisas que generen la extracción de gas y la extracción petrolera (en unos 40 años de operaciones) no compensarán jamás los daños que estas actividades manifiestas en empresas extractoras codiciosas e insaciables ocasionarán sobre los procesos físico-naturales (bioproductivos ecosistémicos) y sociales. Tal volumen de divisas no será suficiente, en ninguna dimensión posible, para cubrir a posteriori los costos de saneamiento ecológico del Golfo de Paria y sus aguas adyacentes, actualmente del más elevado tenor bioproductivo. Dentro de una escala geológica, podrían necesitarse unos 20 mil años o más para que el Golfo de Paria y sus adyacencias se recuperen plenamente de una catástrofe ecológica de origen antrópico, como la que ya está en marcha.

33.- Esta no es una advertencia ni una reflexión fundamentalista. Es un llamado que hacemos al corazón de todos los sucrenses y de todos los venezolanos de las demás entidades ribereñas del Golfo de Paria y áreas adyacentes. Es un llamado a la reflexión dirigido al corazón de todos los habitantes de Venezuela y de la Tierra; a todos los amigos y amigas del Planeta; a los hijos e hijas de la Humanidad, dentro de las dimensiones del sentimiento y del pensamiento ecologista o ambientalista en la búsqueda permanente de un verdadero desarrollo, fuente indiscutible de bienestar social y felicidad colectiva. Es una esencialidad la práctica de la probidad social y política. El Libertador Simón Bolívar y Padre Universal nos legó al respecto una dirección y un principio orientador cuando escribió en Angostura el 15 de febrero de 1819 lo siguiente: “EL TALENTO SIN PROBIDAD ES UN AZOTE”.

34.- La exigencia esencial innegociable e irreductible, es un manejo respetuoso de los componentes de la Ecosfera, como expresión de la complejidad de todos los Ecosistemas que la integran; estos constituyen una síntesis comprensiva del Aire, del Agua, de la Atmósfera, de la Capa de Ozono, de la Fotosfera, de la Hidrosfera, del Suelo (Psamósfera). Todo lo cual se resume en Vida, expresada en una Biota con sus dos dimensiones telúricas esenciales insustituibles: la Flora y la Fauna.


Por consiguiente, y en conclusión, en lo elemental, el Desarrollo tiene por finalidad proporcionar bienestar social y económico en una dimensión colectiva, no oligárquica; mientras la Conservación y la lucha en torno de la Defensa y Protección Ambiental tienen como objetivo central mantener la capacidad (las potencialidades) del Planeta Tierra para sostener el Desarrollo y respaldar la integridad de la Vida, LO CUAL INCLUYE INELUDIBLEMENTE TAMBIÉN EL ENTORNO ACUÁTICO Y SILVESTRE..

En definitiva, el planteamiento de fondo consiste en que se use el sentido común, la racionalidad, la sana intuición, la sabiduría, el talento, la inteligencia, a objeto de que esos proyectos en torno de hidrocarburos fósiles, tal como están concebidos, se detengan y redimensionen lo antes posible, con PATRIÓTICA urgencia, para el bien de de la comunidad nacional Y TAMBIÉN DE LA HUMANIDAD, tal como lo ha implorado con gran dramatismo la etnia deltáica de los Waraos, frente a la impresionante realidad de quedarse sin agua para su subsistencia y por la masiva morbilidad, debido a los procesos violentos de contaminación de las fuentes originarias.

Persistir en la convalidación actualista o puntual, dentro de un contexto desarrollista, podría constituir un acto de traición a la Patria y al mismo tiempo de inducción al suicidio colectivo, de intención genocida y etnocida, por parte de los protagonistas, y promotores del presunto desarrollo, quienes actúan como testaferros de las transnacionales; y también por parte de aquellos factores que con su silencio, su aparente indolencia o su indiferencia, hacen el juego a la venalidad institucional y política.

Por otra parte, la complacencia de tan perniciosos proyectos de entrega de riquezas sociales básicas, entiéndase la integridad ecológica del Golfo de Paria y sus aguas adyacentes, incluyendo la Plataforma Deltana, violenta y aplasta sin clemencia, sin piedad alguna, la indispensable solidaridad que las actuales generaciones están obligadas a profesarle a las generaciones venideras, en honra (cumplimiento) de su compromiso transgeneracional, el cual está definido como mandato constitucional en el Gran Proyecto de País afirmado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999).

En consecuencia, el Poder Ejecutivo, la Asamblea Nacional y demás Poderes de la República Bolivariana de Venezuela, así como los Consejos Legislativos y Gobernaciones de la región (Sucre, Monagas, Delta Amacuro, Nueva Esparta, Anzoátegui y Bolívar), y demás entes oficiales del Estado venezolano, incluyendo los Ministerios respectivos, deben hacer los ajustes pertinentes que las circunstancias aconsejan, mediante amplia consulta con el Pueblo, dentro de un contexto de sabiduría y disposición al diálogo, y asumir la patriótica responsabilidad que les corresponde…

Documento repuesto en Cumaná (Sucre, Venezuela) a los 25 días del mes de abril de 2005…

Por una Tierra sana y habitable para todos y para siempre,… “Hasta que el sol se apague”, por culminación de los procesos de evolución cósmica… (FDO)…


(*) Titular de la Universidad de Oriente, Instituto Oceanográfico de Venezuela (Profesor Investigador fundador); Federación de Organizaciones y Juntas Ambientalistas de Venezuela, FORJA (fundador); Sociedad Conservacionista del Estado Sucre, SCES(fundador); Centro Regional de Estudios Ambientales, CREA (fundador); Cátedra Libre Ecológica Luis Mariano Rivera (clase inaugural); Brigadas Ecológicas de Bermúdez (Carúpano) y de Mariño (Irapa); Centinelas Ambientalistas de la Patria Mirandista-Bolivariana (fundador); Sociedad de Ciencias naturales La Salle (correspondiente); Fundador de las Cátedras de Biología Marina y de Recursos Naturales Renovables (fundador)…Premio Nacional de Conservación, Caracas, s1993



FUNDAMENTOS DOCUMENTALES

Por otra parte, a los fines de estas reflexiones y llamados de ALERTA hemos seguido también las orientaciones de los siguientes trabajos: (1) ASCANIO, ALCIRA, 1988. Reservas Forestales, Fuente inagotable de Recursos. Carta Ecológica No. 42, pp. 1-3; BECERRA JIMÉNEZ, RICHARD, 2004. El Pueblo debe participar en las decisiones de PDVSA. Diario Región, Cumaná (Sucre, 13 de septiembre), p. 7. Entrevista al experto petrolero Francisco Mieres. (2) CARREÑO, GILBERTO, 1989. Prevención y control de derrames petroleros, Natura No. 85, pp. 23-26; (3) CARREÑO, GILBERTO, 1994. Atención especial para el Lago de Maracaibo, Carta Ecológica No. 70, pp. 15-16; (4) FLORES, CELESTINO, 1999. La Apertura Petrolera en la Región Oriental de Venezuela: Reflexiones para la acción Bol. Arq. Hist. Regional No. 6, pp.21-61…; (5) FLORES, CELESTINO, 1998. Aspectos generales de los manglares venezolanoS, con énfasis en la región oriental. Clarín, el Semanario de Oriente, p. 13: parte I (21-27 de febrero) y parte II (28 febrero-6 de marzo); (6) FLORES, CELESTINO, 1998. El Golfo de Paria (Oriente de Venezuela) como reserva milenaria. Clarín, El Semanario de Oriente, p. 13: 5 partes, 24 de julio- 28 de agosto; (7) FLORES, CELESTINO, 1998. Los frutos del mar. Clarín, El Semanario de Oriente, p. 13: del 27 de noviembre al 3 de diciembre; (8) GARCÍA, NELSON, 1989. Plan Nacional de Contingencia. Re. Ambiente, Año 9, No.1, pp. 38-41; (9) GONZÁLEZ-MOLINA, MARCELO, 1989. La Contaminación del Lago de Maracaibo. Natura No. 85, pp. 12-15; (10) HERNÁNDEZ, MARÍA HORTENSIA & FANNY PARILLI, 1986. Proyecto Educación Ambiental. Re. Ambiente, Año 9, No. 1, pp. 48-51; (11) KASANA, MARÍA MERCEDES, 1995. Educación Ambiental para la vida. Publicaciones MARNR, 12 pp.;(12) LEMUS, A.J., 1979. Las algas marinas del Golfo de Paria 1. Chlorophyta y Phaeophyta, Bol. Inst. Oceanog., Vol. 18 (1&2): 17-36; 57 figs. y 1tb.; (13) MANDELLI, ENRIQUE F. & AMDO ACUÑA, 1975. The Cukture of the Mussel, Perna perna, and the Mangrove Oyster, Crassotrea rhizophorae, in Venezuela. Marine Fischeries Review. Vol. 37, No. 1, pp. 15-18; (14) MONENTE, JOSÉ A., 1992. El Mar de Venezuela. I. Costa Atlántica, Variables Físicas. Soc. Cienc. Nat. La Salle, Tomo 52, No. 138; Contribución No. 218, pp. 181-211; (15) MONENTE, JOSÉ ANTONIO, 1993. El Mar de Venezuela II: Costa Atlántica. Variables Químicas. Soc. Cienc. Nat. La Salle, Tomo 53, No. 140, pp. 133-147; (16) NOVOA, DANIEL, 1996. Características físico-naturales del medio acuático bajo influencia del proyecto (Ref. Apertura Petrolera), scriptum de 9 pp.; (17) OVALLES, OMAR, 1990. Graves daños ambientales causará explotación de gas en costa de Paria. Universal, 28 de julio. (18) PÉREZ, JULIO E., 1996. Mejoramiento genético en Acuicultura. Publicaciones Universidad de Oriente, Inst. Oceanog. Venezuela, 178 pp.; (19) RINCÓN, NELSON, 1986. Petróleo y Ambiente. Rev. Ambiente Año 9, No. 1, pp. 4-12; (20) TIMOSHENCO, ALEXANDR, 1990. seguridad Ecológica Global. Academia de Ciencias de la URSS, Ciencias Sociales (79):1, pp. 240-251;(21) UZCÁTEGUI-BURGUERA, A.J., 1973. Nuestra Eco-crisis: ¡Alto a la Destrucción! Casuz Editores, 32 pp.; (22) VELÁSQUEZ MÁRQUEZ, ANDRÉS Y GUILLERMO MARTÍNEZ HIDALGO, 1998. Tierras Parianas. Publicaciones APUDONS, 44 pp.; (23) PDVS (PETRÓLEOS DE VENEZUELA), 2002. Petróleo y Ambiente. Temas Petroleros, Programas de Educación Petrolera, 18 pp.; (24) MARNR (Plan Nacional de Ordenación del Territorio, 2Vols. y 16 Documentos; (25) DOCUMENTOS LEGALES DE VENEZUELA (Referenciales): Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos e Insulares, Decreto No. 1437, G.O. 37.290, septiembre de 2001; Ley de Minas, G.O. 5.382, septiembre de 1999; Ley Orgánica de Hidrocarburos, G.O. 37.323, noviembre de 2001; Ley Orgánica de Ciencia Tecnología e Innovación, G.O. 37.291, septiembre de 2001; Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos, G.O. 36.793, septiembre de 1999; Ley de Zonas Costeras, G.O. 37.319, noviembre de 2001; Ley de Zonas Especiales de Desarrollo Sustentable (ZEDES), G.O. 5.556, noviembre de 2001; Ley de Tierra y Desarrollo Agrario, G.O. 37.629, febrero de 2003; Ley de Pesca y Acuacultura, G.O. 37.322, noviembre 12 de 2001; Ley de Diversidad Biológica, G.O. 5.468, MAYO DE 2002; Ley de Protección de la Fauna Silvestre con su Reglamente, G.O. 29.289, agosto de 1970 y G.O. 4.925, junio de 1995; Ley Penal del Ambiente, G.O. 4.358, enero de 1992; Ley Orgánica del Ambiente, G.O. 31.004, abril de 1976; Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, G.O. 3.238, agosto de 1983; Ley Forestal de Suelos y Aguas, G.O. 997 (1004), enero de 1965 (enero de 1966); Ley Orgánica de Educación G.O. 2.635, julio de 1980; Ley General de Puertos, G.O. 37.292, septiembre de 2001; Ley Aprobatoria de la Convención sobre el Mar Territorial y la Zona Contigua, G.O. 22.616, julio de 1961; Ley Aprobatoria de la Convención sobre la Alta Mar, G.O. 26.616, agosto de 1961. (26) DOCUMENTOS-ARCHIVO FORJA DE VENEZUELA: (i) Buján Silvana, 2003. Declaración de Lago Agrio (Explotación Gasífera y Petrolera en el Espacio Acuático de la Subregión Paria y Plataforma Deltana, Documento-Archivo FORJA de Venezuela). (ii) Manifiesto de Maracay, I Congreso Petrolero de Trabajadores, 21.10, 2003 (Documento-Archivo FORJA de Venezuela). (iii) Plataforma Deltana (14-02-2003): Ponentes: Rafael Ramírez (Ministro de Energía y Minas); Marcel Kramer (Statoil, empresa noruega); Alí Rodríguez Araque (PDVSA); Hugo Chávez (Presidente de la República Bolivariana de Venezuela); (iv) Documento-Archivo (S/A), Nov. 2002. La Nueva Apertura Gasífera-Petrolera en Venezuela: El Golfo de Paria y Delta del Orinoco nuevamente en peligro (alerta…), 10 pp. Comisión Nacional de Diálogo; (v) Documento-Archivo, Junio de 2004. Manifiesto contra la Muerte del Lago de Maracaibo; (vi) Entorno de los Proyectos Gasíferos de Paria (Sucre-Venezuela); autor: Celestino Flores, Noviembre de 1991, escrito de 10 pp.