La lucha contra el latifundio en Venezuela
El ataque a tiros a la casa de un ministro y una ofensiva mediática sobre la supuesta agresión a la propiedad dieron (en los últimos días) un nuevo cariz a la lucha contra el latifundio del Gobierno venezolano. La agresión esta última semana contra una residencia del ministro de Agricultura y Tierras Antonio Albarrán, se sumó a una serie de acciones atribuidas a los terratenientes que incluyen el asesinato de unos 140 campesinos y líderes gremiales en dos años.
Mientras los crímenes contra campesinos -atribuidos a sicarios pagados por terratenientes- han pasado casi inadvertidos en la prensa, la intervención de un hato en el occidental estado de Barinas explotó como una noticia de seguimiento minuto a minuto.
Se trata del fundo La Marqueseña, de ocho mil 500 hectáreas, de las cuales las autoridades afirman sólo se aprovechan unas 400 hectáreas, mientras se paga a los trabajadores salarios por debajo del mínimo legal.
El Instituto Nacional de Tierras, que intervino la finca con respaldo de fuerzas militares, asegura que los presuntos propietarios carecen de documentos que los avalen como dueños y además se detectaron violaciones de carácter ambiental.
Los presuntos dueños de esas tierras denuncian que se trata en realidad de un ataque a la propiedad consagrada por la Constitución, línea apoyada por medios empresariales y opositores.
El Gobierno de Venezuela advierte, de otro lado, que la lucha contra el latifundio continuará porque se trata de un aspecto vital de la seguridad alimentaria y el reordenamiento de la propiedad en el campo.
Venezuela, pese a tener enormes extensiones de terreno fértil, importa actualmente alrededor del 80 por ciento de los alimentos que consume, mientras miles de campesinos carecen de tierras.
Las autoridades consideran que esta situación puede revertirse si se ponen en explotación terrenos baldíos en manos de unas pocas familias y se desarrolla en el campo un proceso de estimulación de cooperativas agropecuarias.
El Ministerio de Agricultura y Tierras informó que este año se prevé en total la recuperación de siete hatos en los estados Apure, Barinas, Guárico y Carabobo, con un área total de 174 mil 987 hectáreas.
Según el proyecto de redistribución se estima que esos terrenos beneficiarán a mil 541 familias, a las cuales se les entregarán cartas agrarias que les permitirán el uso de la tierra.
Otro aspecto curioso del fenómeno es que la campaña contra las recuperaciones de tierras va acompañada de opiniones de que se trata del inicio de una ofensiva final contra la propiedad privada.
Según la oposición, que se debate en un retroceso continuo en la política nacional, de permitirse la expropiación de tierras, seguirá luego la eliminación de todo derecho individual desde casas, automóviles, hasta la patria potestad.
La Marqueseña pasó a representar así una especie de punta de lanza de la oposición, precisamente cuando Chávez convocó a la población a votar masivamente en las elecciones del próximo diciembre para garantizar mayoría de dos tercios en el Parlamento.
Acorralada ante el respaldo mayoritario a la política social de Chávez, la oposición parece apostar ahora a crear un ambiente de aprehensión hacia la proyección socialista, con el fantasma de la violación a la propiedad individual.
El propósito, sin embargo, enfrenta un fuerte obstáculo en los programas puestos en marcha por el Gobierno, que han facilitado acceso a la salud, la educación y el empleo a millones de personas tradicionalmente marginados de la rica renta petrolera del país.
Chávez ha explicado a la población que en realidad se trata de principios socialistas que es necesario profundizar como única forma de eliminar los problemas de la nación heredados del sistema capitalista que se propone sustituir.
Chávez asegura fin del latifundio a toda costa.
Inti atenderá denuncias de todo el país.- (José Francisco Michelli).-
El presidente de la República, Hugo Chávez Frías, de nuevo aseguró que en Venezuela se va a acabar el latifundio, aunque él muera en el camino.
La afirmación del Mandatario tuvo como escenario el recién recuperado hato La Marqueseña, en el municipio Alberto Arvelo Torrealba, de esta entidad llanera, donde se efectuó la edición 234 del programa dominical Aló, Presidente.
El Jefe de Estado expresó que no desea una confrontación violenta en el país como ocurrió en los años 2002 y 2003. Esta vez la aparente causa sería la recuperación de tierras por parte del Estado venezolano, por lo que invitó a los latifundistas a aceptar la realidad.
Acusó a algunos dueños de medios de comunicación social privados de ser ”lacayos del imperialismo” que tratan de utilizar este momento para llevar a los ciudadanos a un conflicto abierto, e impulsar la intervención del supuesto papel “pacificador de Estados Unidos”.
"Los latifundistas no se pueden dejar llevar al terreno del odio", exhortó de nuevo. El presidente Chávez también hizo un llamado a aquellos que dicen ser dueños de tierras para que respeten lo que establece la Constitución y la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario.
Recordó que mientras exista el latifundismo en Venezuela no habrá progreso, porque ese es un poderoso obstáculo para el desarrollo del país, por lo que la batalla contra el latifundio es para recuperar una de las bases fundamentales del progreso: la tierra.
Manifestó el Presidente que sobrevoló parte del estado Barinas y visualizó muchas tierras ociosas, que cuentan con suelos de un alto valor nutritivo, con una capa vegetal que alcanza más de un metro, lo cual los ubica en la categoría uno.
Inti atenderá en el país denuncias sobre predios ociosos Un llamado a recorrer todo el territorio nacional para recoger denuncias sobre tierras ociosas, realizó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, al Instituto Nacional de Tierras (Inti).
El Jefe de Estado indicó que dicha institución tiene todo el derecho de recuperar las tierras que se encuentran en total abandono y, en tal sentido, recordó que el artículo 82 de la Ley de Tierras exige la recuperación de terrenos ociosos.
Igualmente, exhortó a todos los alcaldes a recorrer las calles y todas la tierras, e igualmente formular denuncias que contribuyan con el proceso de recuperación.
También aclaró que las hectáreas que se encuentren en óptimas condiciones de producción no tienen porqué ser rescatadas pues cumplen con su cometido. "La Constitución protege las tierras productivas", resaltó el presidente Chávez.
Mientras los crímenes contra campesinos -atribuidos a sicarios pagados por terratenientes- han pasado casi inadvertidos en la prensa, la intervención de un hato en el occidental estado de Barinas explotó como una noticia de seguimiento minuto a minuto.
Se trata del fundo La Marqueseña, de ocho mil 500 hectáreas, de las cuales las autoridades afirman sólo se aprovechan unas 400 hectáreas, mientras se paga a los trabajadores salarios por debajo del mínimo legal.
El Instituto Nacional de Tierras, que intervino la finca con respaldo de fuerzas militares, asegura que los presuntos propietarios carecen de documentos que los avalen como dueños y además se detectaron violaciones de carácter ambiental.
Los presuntos dueños de esas tierras denuncian que se trata en realidad de un ataque a la propiedad consagrada por la Constitución, línea apoyada por medios empresariales y opositores.
El Gobierno de Venezuela advierte, de otro lado, que la lucha contra el latifundio continuará porque se trata de un aspecto vital de la seguridad alimentaria y el reordenamiento de la propiedad en el campo.
Venezuela, pese a tener enormes extensiones de terreno fértil, importa actualmente alrededor del 80 por ciento de los alimentos que consume, mientras miles de campesinos carecen de tierras.
Las autoridades consideran que esta situación puede revertirse si se ponen en explotación terrenos baldíos en manos de unas pocas familias y se desarrolla en el campo un proceso de estimulación de cooperativas agropecuarias.
El Ministerio de Agricultura y Tierras informó que este año se prevé en total la recuperación de siete hatos en los estados Apure, Barinas, Guárico y Carabobo, con un área total de 174 mil 987 hectáreas.
Según el proyecto de redistribución se estima que esos terrenos beneficiarán a mil 541 familias, a las cuales se les entregarán cartas agrarias que les permitirán el uso de la tierra.
Otro aspecto curioso del fenómeno es que la campaña contra las recuperaciones de tierras va acompañada de opiniones de que se trata del inicio de una ofensiva final contra la propiedad privada.
Según la oposición, que se debate en un retroceso continuo en la política nacional, de permitirse la expropiación de tierras, seguirá luego la eliminación de todo derecho individual desde casas, automóviles, hasta la patria potestad.
La Marqueseña pasó a representar así una especie de punta de lanza de la oposición, precisamente cuando Chávez convocó a la población a votar masivamente en las elecciones del próximo diciembre para garantizar mayoría de dos tercios en el Parlamento.
Acorralada ante el respaldo mayoritario a la política social de Chávez, la oposición parece apostar ahora a crear un ambiente de aprehensión hacia la proyección socialista, con el fantasma de la violación a la propiedad individual.
El propósito, sin embargo, enfrenta un fuerte obstáculo en los programas puestos en marcha por el Gobierno, que han facilitado acceso a la salud, la educación y el empleo a millones de personas tradicionalmente marginados de la rica renta petrolera del país.
Chávez ha explicado a la población que en realidad se trata de principios socialistas que es necesario profundizar como única forma de eliminar los problemas de la nación heredados del sistema capitalista que se propone sustituir.
Chávez asegura fin del latifundio a toda costa.
Inti atenderá denuncias de todo el país.- (José Francisco Michelli).-
El presidente de la República, Hugo Chávez Frías, de nuevo aseguró que en Venezuela se va a acabar el latifundio, aunque él muera en el camino.
La afirmación del Mandatario tuvo como escenario el recién recuperado hato La Marqueseña, en el municipio Alberto Arvelo Torrealba, de esta entidad llanera, donde se efectuó la edición 234 del programa dominical Aló, Presidente.
El Jefe de Estado expresó que no desea una confrontación violenta en el país como ocurrió en los años 2002 y 2003. Esta vez la aparente causa sería la recuperación de tierras por parte del Estado venezolano, por lo que invitó a los latifundistas a aceptar la realidad.
Acusó a algunos dueños de medios de comunicación social privados de ser ”lacayos del imperialismo” que tratan de utilizar este momento para llevar a los ciudadanos a un conflicto abierto, e impulsar la intervención del supuesto papel “pacificador de Estados Unidos”.
"Los latifundistas no se pueden dejar llevar al terreno del odio", exhortó de nuevo. El presidente Chávez también hizo un llamado a aquellos que dicen ser dueños de tierras para que respeten lo que establece la Constitución y la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario.
Recordó que mientras exista el latifundismo en Venezuela no habrá progreso, porque ese es un poderoso obstáculo para el desarrollo del país, por lo que la batalla contra el latifundio es para recuperar una de las bases fundamentales del progreso: la tierra.
Manifestó el Presidente que sobrevoló parte del estado Barinas y visualizó muchas tierras ociosas, que cuentan con suelos de un alto valor nutritivo, con una capa vegetal que alcanza más de un metro, lo cual los ubica en la categoría uno.
Inti atenderá en el país denuncias sobre predios ociosos Un llamado a recorrer todo el territorio nacional para recoger denuncias sobre tierras ociosas, realizó el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, al Instituto Nacional de Tierras (Inti).
El Jefe de Estado indicó que dicha institución tiene todo el derecho de recuperar las tierras que se encuentran en total abandono y, en tal sentido, recordó que el artículo 82 de la Ley de Tierras exige la recuperación de terrenos ociosos.
Igualmente, exhortó a todos los alcaldes a recorrer las calles y todas la tierras, e igualmente formular denuncias que contribuyan con el proceso de recuperación.
También aclaró que las hectáreas que se encuentren en óptimas condiciones de producción no tienen porqué ser rescatadas pues cumplen con su cometido. "La Constitución protege las tierras productivas", resaltó el presidente Chávez.

